El viejo edificio, que alguna vez funcionó como Hospital Ejidal, y luego como Centro de Salud Urbano Rural, hoy está irreconocible. Entre muros agrietados, hierba crecida y un abandono evidente, nadie sabe qué destino tendrá este inmueble, que ahora es el Hospital abandonado de Matamoros.
El predio se encuentra en la calle 16, entre Morelos y González, en pleno corazón de Matamoros. Ahí, vecinos y ejidatarios levantan la voz para que lo rescaten y lo conviertan en un Centro Comunitario de Salud. Aseguran que su ubicación es estratégica para atender a niños, mujeres embarazadas y adultos mayores.
El presidente del Comité Municipal Campesino confirmó que los ejidatarios muestran gran interés en que ese espacio vuelva a abrir sus puertas, porque la salud básica en la comunidad es prioridad. En paralelo, los vecinos de la zona exigen limpieza y chapoleo cuanto antes, ya que el Hospital abandonado en Matamoros, se ha convertido en escondite de animales ponzoñosos y criadero de mosquitos.
“Es común que nuestros agremiados pregunten por qué esas instalaciones se mantienen abandonadas. Siendo un edificio que pertenece a la Tercera Jurisdicción Sanitaria, debería estar libre de contaminación, más aún cuando esta dependencia combate enfermedades transmitidas por zancudos”, comentó un vecino que prefirió el anonimato.
Por Jorge Capetillo























