La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio por iniciada su primera sesión pública el día jueves, con una nueva composición de nueve ministros y, por primera vez en años, con público presente en el Salón de Plenos. La sesión, que originalmente estaba programada para las 11:00 de la mañana, comenzó una hora antes, a las 10:00 AM.
Con las togas puestas, los ministros Hugo Aguilar Ortiz, Lenia Batres Guadarrama, Loretta Ortiz Alhf, Yasmin Esquivel Mossa, María Estela Ríos González, Sara Irene Herrerías Guerra, Giovanni Figueroa Mejía e Irving Espinoza Betanzos llegaron al salón.
La sesión arrancó con un solo tema en discusión, y el Ministro Presidente, Hugo Aguilar, cometió un pequeño error inicial: pensó que con una votación de cuatro contra tres se resolvía el primer caso de la nueva Corte. El tema era una acción de inconstitucionalidad de la CNDH contra reformas a las leyes de salud mental en Chihuahua. Sin embargo, el Secretario de Acuerdos, Rafael Coello Cetina, le recordó que, según las reformas recientes, se necesitaban seis votos para aprobar la propuesta. Con este recordatorio, Aguilar corrigió el rumbo y alentó a los cuatro ministros a unirse a los tres. Lo que llevó finalmente a la aprobación del primer tema, ya pasadas las 12:25.
SCJN arranca con su primera sesión acompañada de estudiantes de Hidalgo
El primer acto público de la Corte tuvo como invitados a un grupo de estudiantes provenientes de Hidalgo. Los cuales, después de un largo viaje, fueron guiados por el personal de la Corte para que no se quedaran dormidos.
Como novedad, la sesión fue controlada por dos contadores de tiempo electrónicos. Que, a su vez, indicaban cuánto tiempo tenían los ministros para presentar sus ponencias y responder a las preguntas de sus colegas. Cada intervención estaba estrictamente limitada, con 10 minutos para la ponencia inicial, 7 minutos para cada magistrado, y 5 para las respuestas.
Aguilar inició la sesión con un “buenos días” a todos los presentes. Golpeando con su martillo de madera y mostrando la bandera mexicana y un bastón de mando indígena en su mesa. Durante los primeros momentos, algunos de los ministros recién elegidos, como Yasmín Esquivel y Loretta Ortiz, aprovecharon para agradecer y comentar sobre el nuevo enfoque que este tribunal llevará.
Esquivel —destacó— que es el momento de “unidad nacional” y señaló que las diferencias no deben ser motivo de ataques. Por su parte, Loretta Ortiz resaltó que esta nueva etapa de la SCJN no debe ser indiferente y tiene que llevar una justicia más “humana y cercana”.
Lenia Batres, quien mantiene su cargo, elogió la reforma judicial impulsada por el expresidente López Obrador. Con ello, destacando la importancia de la justicia social como parte de su definición. Además, el ministro Irving Espinoza enfatizó que su enfoque estará en “mirar la realidad desde quienes históricamente han sido excluidos”.
Arístides Guerrero, el ministro que se hizo popular por decir que “estaba más preparado que un chicharrón” y el más joven de la nueva SCJN con apenas 41 años de edad. Participó por videoconferencia debido a un accidente reciente. No tocó el fondo del asunto, ya que aún no debía según las reglas del nuevo reglamento.
Al fondo de la sala de la SCJN, el retrato de Benito Juárez presidía la sesión, una referencia implícita a los impulsores de la reforma judicial que han comparado la situación actual con la de Juárez, por sus raíces indígenas.
Después de debatir el primer tema de la jornada. Aguilar Ortiz decretó un receso, y la sesión continuó con la presencia solo de los reporteros y asistentes de los ministros. Al final, se resolvieron tres temas de los 14 previstos en la agenda.























