El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) podría ser el detonante de una crisis en el sector restaurantero, con efectos como el aumento de precios, pérdida de empleos y mayor informalidad, alertó Jesús Arnoldo González, presidente de la CANIRAC en Victoria.
“Este impuesto está asfixiando a los negocios que ya enfrentan altos costos de operación. No solo sube el precio de los insumos, también altera el consumo del cliente y reduce la capacidad de inversión de los restauranteros”.
De acuerdo con el dirigente, el impacto no solo afectará el precio de los platillos, sino también las decisiones de los consumidores. Pues son quienes probablemente buscarán alternativas más baratas. Esto pone a los negocios legales en una desventaja frente al comercio informal.
“El comensal termina optando por lo más económico, y eso nos pone en desventaja frente a la informalidad”.
Asimismo, González alertó que, si no se toman acciones correctivas, el IEPS podría generar prácticas ilegales como la evasión fiscal y la venta clandestina de productos.
“Cuando los impuestos son excesivos, surgen mecanismos para evitarlos. Eso daña la economía formal y debilita la recaudación del propio gobierno”.
Ante este escenario, la Cámara en Victoria ha comenzado a revisar posibles estrategias para minimizar el impacto del impuesto. Esto, sin que se vea reflejado en los precios al consumidor.
“Estamos evaluando medidas legales, operativas y de gestión que nos permitan mantenernos a flote. No queremos repercutir el alza en los precios, pero la situación es complicada”.
Por su parte, hizo un llamado a las autoridades federales para reconsiderar la carga fiscal que enfrenta el sector restaurantero en Victoria, destacando que:
“El sector restaurantero genera miles de empleos y aporta al desarrollo local; necesitamos apoyo, no más impuestos que nos ahorquen”.
Por José Saldaña
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