En Tamaulipas, el virus Coxsackie ha vuelto a hacer ruido este 2025. Ya van 221 casos registrados. Aunque los especialistas aclaran que no se trata de un virus nuevo ni de algo fuera de lo común. Así lo detalló la Secretaría de Salud estatal.
Esta enfermedad de virus Coxsackie, es bien conocida, altamente contagiosa, pero por lo general leve. Por eso, pidió mantener la calma y no pensar que hay una emergencia sanitaria. Así lo explicó el epidemiólogo Sergio Uriegas Camargo.
“Este 2025 hemos tenido un aumento en los brotes desde julio, pero es un comportamiento esperado”, puntualizó el especialista.
En los últimos dos meses se han detectado 30 brotes de Coxsackie, afectando principalmente a niños de Ciudad Victoria, Tampico, Matamoros y Altamira. Aun con el aumento, la gran mayoría de los casos se han presentado con síntomas leves y no hay reportes de fallecimientos. Ante la duda de algunos padres sobre el uso del cubrebocas, el epidemiólogo fue claro: no debe usarse en niños enfermos.
“Hay que tener cuidado. El cubrebocas puede agravar el cuadro clínico, ya que los niños presentan lesiones dolorosas en la boca. Usar mascarilla puede irritar la zona, facilitar infecciones bacterianas agregadas y empeorar la situación”, explicó Uriegas Camargo.

La recomendación principal es mantener a los menores en casa si presentan fiebre, salpullido o ampollas en manos, pies y boca. También insistió en que no deben asistir a clases para evitar contagios de Coxsackie.
“El aislamiento es la medida más efectiva para romper la cadena de transmisión. No es necesario suspender clases, pero sí regresar a casa de inmediato a cualquier niño con síntomas detectado en los filtros escolares”, añadió el especialista.
El virus Coxsackie en Tamaulipas, responsable del síndrome “mano-pie-boca”, se propaga por contacto directo con fluidos, superficies o heces contaminadas. Provoca fiebre, ampollas y malestar general. Se subrayó la importancia del lavado frecuente de manos, sobre todo en casa, escuelas y guarderías. También advirtió que la complicación más común es la deshidratación, ya que las lesiones bucales pueden dificultar que los niños tomen líquidos. Así lo detallo Uriegas Camargo. Finalmente, pidió acudir al médico si se presentan síntomas inusuales. Como dolor de cabeza persistente, vómito o rigidez en el cuello.
Por Lupita Domínguez González























