Los operativos contra el robo de agua en Tamaulipas han dado un nuevo paso. La Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, en conjunto con Conagua. Trasladó sus acciones de supervisión y cierre de tomas ilegales al río Soto la Marina, una de las cuencas más importantes del estado donde ocurre más aguachicoleo de agua en Tamaulipas.
Después de finalizar la fase de inspecciones en la cuenca del río Guayalejo-Tamesí, las brigadas estatales y federales ahora se enfocan en el centro-oriente de Tamaulipas. Donde los caudales crecieron por las lluvias recientes. Así lo informó Raúl Quiroga Álvarez, titular de la dependencia.
“Decidimos enfocar los esfuerzos al río Soto la Marina, donde hoy tenemos abundancia de agua. Eso no significa que bajemos la guardia, sino que ampliamos la vigilancia para mantener el control sobre el recurso”, señaló el funcionario estatal.
Aguachicoleo de agua en Tamaulipas: Autoridades concentran esfuerzos tras lluvias, buscan uso legal y equitativo del recurso
Se detectaron decenas de tomas clandestinas en los principales ríos, durante la sequía más crítica. Afectando el abasto en comunidades rurales y municipios. En esa etapa, la Secretaría clausuró cerca de 100 conexiones ilegales de aguachicoleo de agua en Tamaulipas. A lo largo de 180 kilómetros del río Guayalejo-Tamesí. Gracias al apoyo de la Guardia Nacional. Pero, el problema no se limita al campo. La Comapa identificó más de mil 500 tomas irregulares desde 2024 en Ciudad Victoria. Mientras que en Nuevo Laredo se detectan entre 100 y 140 nuevas conexiones cada semana.
“El ‘aguachicoleo’ sigue siendo un problema serio. No podemos confiarnos porque haya más agua; el objetivo es que su uso sea legal y equitativo”.

Los nuevos operativos no solo buscan cerrar tomas ilegales. También revisar concesiones agrícolas, ganaderas y domésticas. Asegurando un aprovechamiento responsable del agua. Entre los principales desafíos están la lentitud en la regularización de permisos. Así como también, la falta de mantenimiento de sistemas de monitoreo. Además, de la necesidad de concientizar a los usuarios sobre el uso ilegal del recurso.
“No se trata de castigar, sino de ordenar. Lo que queremos es equilibrio y legalidad; el agua es de todos y debemos cuidarla entre todos”.
Los operativos se ampliarán a las cuencas de los ríos Purificación y Corona. Dentro de un convenio con Conagua que refuerza la presencia institucional en el terreno. Así lo aseguró Quiroga Álvarez.
Por Jordan Espinosa























