En Tamaulipas persisten casos de violencia infantil no denunciados. Los casos de acoso y abuso sexual contra menores siguen siendo un problema oculto, sin una cifra exacta que permita conocer la magnitud real de la violencia que enfrentan niñas, niños y adolescentes.
A pesar de que existen registros que muestran la presencia de este fenómeno, las autoridades admiten que no hay estadísticas precisas sobre el tema.
Así lo dio a conocer Ivette Salazar Márquez, titular del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) en el estado, quien también señaló que los lugares que deberían ser seguros. Como los hogares y las escuelas, siguen siendo los espacios con mayores riesgos para los menores de edad.
Además, explicó que muchos de estos casos no llegan a ser denunciados formalmente, lo que limita la respuesta institucional.
“Siempre existe ese porcentaje de cifra negra”, afirmó la funcionaria, quien agregó que “muchos casos se quedan en denuncias informales en redes sociales y no llegan a la Fiscalía”.
Esta situación deja invisibilizadas diversas formas de violencia que requieren un seguimiento especializado.
De igual manera, Salazar Márquez destacó que SIPINNA trabaja de manera coordinada con UNICEF y otras comisiones para erradicar todo tipo de violencia. Mencionó que se están tomando acciones para abordar el acoso escolar, la violencia intrafamiliar y el abuso sexual infantil.
Como parte de estos esfuerzos, se elaboró una cartilla de prevención. Que se distribuirá este mes entre los padres de familia para ayudarles a identificar señales de alerta.
Asimismo, la funcionaria de la localidad también subrayó la importancia de la prevención, por lo que se mantienen colaboraciones con la Secretaría de Educación y la Secretaría de Salud. Para reforzar estrategias en las escuelas y las comunidades.
Sin embargo, insistió en que la protección de la niñez es un esfuerzo colectivo, en el que todos los sectores deben participar.
“Todos somos corresponsables del cuidado y protección de las niñas, niños y adolescentes. Por eso pedimos que se hagan denuncias en caso de tener conocimiento o de que se trate de un caso directo dentro de la familia”, expresó la funcionaria.

Finalmente, Salazar explicó que SIPINNA actúa como articulador de políticas y programas en los tres niveles de gobierno, y trabaja con organizaciones civiles para garantizar que la población infantil ejerza plenamente sus derechos. Incluidos los de educación, alimentación y vivienda.
Según datos de la Secretaría de Salud, durante el año pasado se registraron 332 casos de menores víctimas de violencia familiar. El 95 por ciento de estos casos correspondió a adolescentes de entre 12 y 17 años. Seguidos por niñas y niños de uno a cinco años, y los de seis a 11 años.
Por Enrique Jonguitud Blanco























