La consejera del Instituto Nacional Electoral (INE), Carla Humphrey, reconoció que dentro del Instituto existe inquietud por las condiciones en las que avanza la licitación para producir la credencial de elector. Comentó que el proceso ha generado inconformidades y podría interpretarse como una convocatoria “a modo”, algo que planean aclarar este jueves con los funcionarios responsables.
Humphrey recordó que el Registro Federal de Electores se había comprometido a tener listo el procedimiento en agosto. Pero el retraso ya ronda los tres meses. La licitación arrancó apenas la semana pasada con sesiones de aclaraciones entre empresas interesadas y, desde ese momento, surgieron acusaciones sobre un proceso fast track y especificaciones que podrían favorecer a ciertos proveedores.
INE muestra inquietud ante licitación de credencial de elector
La consejera insistió en la importancia del contrato, pues garantiza la producción de más de 94 millones 167 mil credenciales hasta 2031. Además, el INE destina cada año más de 4 mil millones de pesos para la actualización, producción y entrega del documento, lo que equivale a una tercera parte de su presupuesto total.
“Es algo que me tiene muy preocupada porque ya se había atrasado mucho. Me llama la atención que las convocatorias tengan que ser consultadas con los proveedores. Desde mi punto de vista hay un desfase, mañana vamos a ver si ese desfase tiene una implicación importante respecto a la producción de las credenciales”, indicó.
Humphrey añadió que, si realmente se trata de una licitación dirigida, se estaría incurriendo en una ilegalidad.
“A mí me parece que eso es un ilícito, obviamente, y eso da lugar para que se pueda imponer la convocatoria. El tema es que estás haciendo esta convocatoria a modo solamente para que una de las empresas sea la que gane.
Este Instituto siempre está caracterizado por tener licitaciones abiertas y yo esperaría que esta lo fuera, obviamente. (…) Pediré que se nos explique en qué va, por qué se ha tardado tanto, por qué no se ha emitido la convocatoria”, indicó.
Director de Administración, bajo revisión
El nuevo director de Administración del INE, Jesús Octavio García González, también se encuentra bajo la evaluación de los consejeros. Señalan que, en los últimos años, ha fungido como representante legal de consorcios vinculados a la producción de documentación electoral, lo que podría derivar en conflictos de interés.
En el proceso electoral anterior, representó al Corporativo Zeg. Empresa que obtuvo un contrato de 33 millones de pesos en Campeche para adquirir material electoral y equipos para el PREP. También participó como representante de Cajas Graf en 2021 en procesos de Jalisco y Veracruz, donde la empresa ganó tres licitaciones consecutivas. Ambas compañías tienen vínculos con LithoFormas, una de las competidoras actuales en la licitación de credenciales.
En su currículum, García González señala que desde 2018 hasta su llegada al INE, el pasado 21 de septiembre, se desempeñaba como director adjunto en el despacho Roca García y Asociados. Su nombramiento fue realizado directamente por la presidenta del Instituto, Guadalupe Taddei, sin consultar al Consejo.
Tanto Dania Ravel como Carla Humphrey señalaron que ni siquiera recibieron su currículum y tuvieron que solicitarlo, dado que se trata del segundo cargo más relevante dentro del INE.
“Si esto (su nombramiento) se hubiera llevado al Consejo, pues por supuesto (que la relación con empresas dedicadas a materiales electorales) son cosas que tendríamos que revisar, pero no es así”, indicó Ravel.
Ante esto, Humphrey consideró necesario crear una Comisión de Administración. Esto, para que todos los consejeros revisen licitaciones de alto impacto, como la producción de la credencial de elector.

























