Esta enfermedad no ha desaparecido, sigue apareciendo en diversas zonas del territorio tamaulipeco. Así lo compartió el delegado del IMSS-Bienestar en Tamaulipas, Dr. Margid Rodríguez Avendaño. En un reciente informe sobre la lepra en Tamaulipas.
Los municipios con pacientes registrados son Jaumave, Hidalgo, Victoria, González, Matamoros, Reynosa y Tampico. Así lo revela el informe. El delegado aclaró que la lepra no es un problema exclusivo de Tamaulipas. Pues “de los 32 estados de la República, se han detectado casos en 29 de ellos”. Lo que refuerza la importancia de mantener vigilancia constante. La lepra es una enfermedad infecciosa crónica, con un período de incubación que puede durar hasta cinco años. Así lo detallo Rodríguez Avendaño.
“La persona que se contagia puede tardar en desarrollar signos o síntomas hasta 5 años después de haber entrado la bacteria Mycobacterium leprae a su organismo”.
Lepra en Tamaulipas: Autoridades llaman a la población a reconocer signos tempranos y prevenir contagios
El delegado desmintió ideas erróneas históricas sobre esta enfermedad. Aclaró que hoy no provoca desprendimiento de piel u órganos como se creía en el pasado.
“Hoy en día ya no ocurre así, ya que existen medicamentos muy efectivos para curar este mal y se tienen bien identificados los signos de su comienzo”.

Destacó que dermatólogos, internistas e infectólogos son los especialistas capacitados para tratarla. Además, mencionó que la infección suele darse cuando hay alteraciones en el sistema inmunológico, es decir, defensas bajas. Sobre cómo se transmite, precisó que la forma más habitual es el contacto cercano y prolongado con una persona infectada que no recibe tratamiento.
“La principal vía de transmisión es a través de los fluidos de la nariz o de la boca, expulsados al toser, estornudar o hablar”.
El delegado también explicó que la lepra no solo afecta la piel; puede dañar nervios periféricos, ojos, riñones, hígado e incluso causar infertilidad masculina en algunos casos. Entre los datos importantes, mencionó la relación documentada entre la enfermedad y el consumo o cercanía con armadillos, especialmente los de nueve bandas. Finalmente, hizo un llamado a la población para identificar señales tempranas, como manchas claras sin sensibilidad en la piel o pérdida de cejas y pestañas.
“Nosotros mismos podemos darnos cuenta de los signos de inicio de esta dañina afección”.
Por Jordan Espinosa























