El presidente de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), David Estévez, expresó que el gremio llegó a un punto límite y que este lunes iniciarán paro indefinido en todo México debido a la inseguridad en carreteras, las extorsiones y las multas relacionadas con la carta porte. Señaló que, pese a sus llamados, no han recibido soluciones claras de las autoridades.
En entrevista con Latinus, Estévez explicó que durante los recorridos los transportistas deben portar la carta porte, un documento que también está disponible en versión digital y que incluye datos como destino, peso del flete, información de la empresa y del propio operador. Contó que cualquier error en ese registro puede generar sanciones que van desde los 4 mil hasta los 137 mil pesos.
Señaló que, además, la relación oficial de productos no está completa y eso provoca situaciones de riesgo. Mencionó ejemplos en los que un cargamento puede ser confundido con otro y derivar en la detención tanto del operador como del propio transportista.
También comentó que la carta porte representa un riesgo adicional porque contiene “datos súper personales”. Lo que ha generado desconfianza al momento de mostrarla en retenes o puntos de revisión. Las autoridades pueden detener nuevamente a un conductor a pocos metros si avanza sin el documento, para comprobar el origen y motivo de la carga.
Confirman paro indefinido que impactará a las 32 entidades del país
Estévez recordó que las multas asociadas a este esquema entraron en vigor en abril del año pasado, pero aún hay incertidumbre jurídica. Dijo que, en reuniones con la Secretaría de Hacienda, no les han aclarado con qué facultades se aplican esas sanciones.
Según afirmó, los artículos 21 y 22 de la Constitución no respaldan esas disposiciones. La carta porte forma parte del Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) y es obligatoria para el traslado de mercancías.
El representante de la ANTAC indicó que en las últimas horas han recibido llamadas de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Gobernación para dialogar. Aunque insistió en que el problema va más allá. Recordó que el sector enfrenta inseguridad, extorsiones y la falta de papelería básica para trámites como emplacamientos o licencias plastificadas, un rezago que, dijo, lleva dos sexenios.























