El Instituto Nacional Electoral (INE), tendrá que hacer nuevos ajustes internos para enfrentar el recorte de mil millones de pesos aprobado para 2026. De acuerdo con el organismo, esos recursos deberán salir de su gasto ordinario y de diversos proyectos especiales que estaban en marcha.
—Cabe señalar—, que entre los planes que quedaron fuera se encuentra la actualización del Sistema de Procesamiento del Voto en Prisión Preventiva, un proyecto que buscaba mejorar la seguridad y eficiencia en el manejo de información y que tenía un presupuesto de 3.8 millones de pesos. Igualmente, se canceló el diseño de un modelo de voto por internet para comicios locales y la elección judicial en el extranjero en 2027, cuyo costo proyectado era de 15.4 millones.
Funcionarios del INE señalaron que, en realidad, el recorte es aún mayor. Estiman que asciende a 4 mil millones de pesos. Porque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público “rasuró” la propuesta presupuestal antes de enviarla a la Cámara de Diputados. No incluyó, explicaron, los 3 mil 119 millones de pesos solicitados para una posible consulta popular en 2026, monto que tampoco fue integrado por los legisladores.
La decisión se basa en la Ley Federal de Consulta Popular, que permite que la ciudadanía o el Ejecutivo Federal soliciten este ejercicio hasta el 30 de noviembre. Como actualmente no se prevé ningún proceso de este tipo para el próximo año, Hacienda omitió ese recurso.
Para 2026, el INE pidió un presupuesto total de 22 mil 837 millones de pesos: 15 mil 99 millones destinados al gasto ordinario y al inicio del proceso electoral de 2027, que arranca en septiembre de 2026; y 7 mil 737 millones para el financiamiento de partidos políticos. Un monto que por ley es intocable.
INE realizará ajustes para enfrentar recorte de mil millones
A su vez, con este ajuste, los mil millones recortados tendrán que salir del gasto cotidiano y de la preparación de las elecciones de 2027.
Durante los últimos cinco años, el órgano electoral, ha enfrentado recortes significativos impulsados desde Morena, que han tenido efectos en la operación electoral. En 2025, por ejemplo, el recorte alcanzó 13 mil 476 millones de pesos y afectó la organización de la elección judicial. Un año antes, en 2024, la Cámara retiró 5 mil 3 millones de pesos. De esa cifra, 3 mil 528 millones estaban destinados a una posible consulta electoral que no se llevó a cabo. Por lo que el impacto real fue de un millón 475 mil pesos, afectando el proceso federal y local.
En 2023 el recorte fue de 4 mil 475 millones, en 2022 de 4 mil 913 millones y en 2021 de 870 millones. Estos últimos destinados originalmente a la consulta de Revocación de Mandato, lo que redujo el número de casillas. En 2020 se registró un ajuste de mil 71 millones de pesos, lo que motivó al INE a presentar una controversia ante la Suprema Corte.
El sábado pasado, la Dirección de Administración del Instituto informó sobre nuevos ajustes derivados del recorte actual y explicó:
“Se identificaron márgenes presupuestales y áreas de oportunidad en el gasto operativo que permitieron orientar los ajustes y componer funciones esenciales. La premisa principal fue priorizar el cumplimiento normativo, la operación continua y la conservación de las funciones sustantivas”.

























