Pese a que existen apoyos federales para mejorar las escuelas, familias siguen asumiendo costos inesperados en secundarias de Tamaulipas. De acuerdo con docentes y padres, le piden a los estudiantes que vendan productos o rifar boletos para financiar obras básicas. Por lo mismo, cuestionan el uso de fondos escolares en Tamaulipas.
Miguel Tovar Tapia, presidente de la Sociedad Estatal de Maestros y Padres de Familia, aseguró que estas actividades continúan aunque las escuelas reciben apoyos del programa federal La Escuela es Nuestra. Asimismo, señaló que los recursos federales deberían cubrir mejoras de infraestructura, pero el gasto termina trasladándose a los hogares.
“Cada escuela recibe alrededor de 600 mil pesos y, aun con ese recurso, se obliga a los alumnos a vender chocolates o boletos para cubrir obras básicas como techumbres”.
Cuestionan supervisión del uso de fondos escolares en Tamaulipas
Igualmente, cuestionó que la Secretaría de Educación en Tamaulipas use ese programa como argumento para evitar invertir recursos estatales. Recordó que previamente se anunció una inversión estatal de 300 millones de pesos en infraestructura educativa. Pese a ello, ha observado falta de criterios técnicos en la planeación y ejecución de obras, priorizando opciones económicas sin cumplir lineamientos del ITIFE.
“Hay una práctica recurrente de acuerdos entre directivos, comités de padres y constructores, lo que abre la puerta a irregularidades”.
Por su parte, alertó que la escasa supervisión educativa y de la delegación de Bienestar permite decisiones sin transparencia ni seguridad.
“Los recursos no tienen un destino claro y, al final, quienes pagan las consecuencias son los padres de familia y los alumnos”.
Por José Saldaña























