La escudería estadounidense Cadillac tiene un plan claro este 2026, para su entrada como el undécimo equipo de la parrilla: trabajar con impecable maestría. El objetivo principal es obtener la validación de sus competidores mediante un desempeño sólido en el asfalto y dentro del garaje.
Este desafío marca el retorno del piloto mexicano Sergio Pérez a la máxima categoría durante el presente calendario. No obstante, el panorama luce complejo debido a las recientes normativas técnicas que obligan a todas las organizaciones a una rápida adaptación.
El gran reto que enfrenta la escudería Cadillac este 2026 en la pista
Como parte de su estrategia de impacto mundial, la escudería Cadillac revelará la apariencia de sus monoplazas el 8 de febrero del 2026. Este anuncio se emitirá por televisión durante la transmisión del Super Bowl LX. Sobre la incertidumbre que rodea el inicio de la temporada en el Gran Premio de Australia, el jefe de la organización, Graeme Lowdon, compartió su visión en el Autosport Business Exchange London:
“El éxito en términos de carrera en Melbourne nadie lo sabe, nadie sabe dónde y cómo va a terminar cada uno. Si le preguntas a cada director de equipo dónde cree que será competitivo, si te da una respuesta relativa, entonces la está inventando, nadie lo sabe y por eso los aficionados se enganchan”.

Para el directivo, lo fundamental es concentrarse en las variables que la escudería puede manejar internamente para consolidar su reputación. En declaraciones recogidas por el portal lat.motorsport.com, el líder de Cadillac añadió:
“Nosotros vemos las cosas que sí podemos controlar y obviamente queremos ejecutarlo bien como equipo, pero eso no se ve siempre desde fuera. Nuestro primer objetivo es ganarnos el respeto de los demás equipos, nosotros los respetamos, como debe ser, esto es un campeonato del mundo, así que ese es nuestro primero adjetivo”.























