La presencia del jaguar en Tamaulipas ahora cuenta con respaldo científico que valida su recuperación parcial en la Reserva de la Biosfera El Cielo, uno de los ecosistemas más relevantes del noreste de México. Más bien, investigadores y autoridades ambientales han reportado que el felino más grande de América habita en áreas boscosas y selváticas cercanas a cuerpos de agua. Por lo mismo, entre los municipios donde se ha detectado al jaguar se incluyen Gómez Farías, Ocampo, Llera y Jaumave.
Gracias a los trabajos de monitoreo, se ha logrado identificar una de las concentraciones más destacadas de jaguares en el país. Hasta el momento, se han registrado al menos 54 ejemplares en El Cielo, y 16 de ellos se siguen a través de collares GPS para estudiar sus desplazamientos.
Monitoreo revela una población activa de jaguar en Tamaulipas
Además de la reserva, los jaguares también han sido avistados en municipios como Aldama, Soto la Marina y Llera. En estos lugares, las cámaras trampa instaladas en zonas de difícil acceso han capturado imágenes del felino en su hábitat natural.
Los registros comunitarios ―especialmente entre 2017 y 2019― también han sido cruciales para documentar la presencia de al menos ocho ejemplares. Esto complementa los datos obtenidos a través de tecnología satelital y observación directa.
Un dato relevante es el avistamiento de hembras con crías, lo que sugiere que la población mantiene su capacidad reproductiva. Como depredador tope, el jaguar juega un papel fundamental en la regulación de las poblaciones de venados y pecaríes.
Pese a los avances, las amenazas siguen continúan. Entre ellas, la deforestación, la pérdida de hábitat y la caza furtiva. Por lo mismo, se requiere el fortalecimiento de las estrategias de conservación y un monitoreo constante de las áreas protegidas de Tamaulipas.
Por Enrique Jonguitud Blanco























