En Tampico, ya corre un diagnóstico técnico y de planeación para intervenir e iniciar con la restauración de la Catedral de la Inmaculada Concepción. Sin embargo, primero deben resolver daños de humedad, antes de pensar en lo estético.
Ricardo Ramos Pérez, administrador parroquial del recinto, explicó que la prioridad es la restauración integral de muros e impermeabilización. Después, con el edificio protegido, podrán avanzar en el frontispicio.
Restauración en la Catedral de Tampico busca frenar filtraciones recurrentes
El sacerdote detalló que la restauración del mosaico del frontispicio no puede arrancar sin corregir problemas estructurales. En especial, los que provoca la humedad dentro del inmueble. También precisó que, antes de cualquier intervención decorativa, se requiere reparar la impermeabilización. Además, deben hacer la restauración total de muros y el aplanado, porque la humedad ya penetró las paredes.
“Si se colocara el mosaico sin atender primero la parte posterior y superior del edificio, la humedad volvería a filtrarse y terminaría desprendiendo nuevamente el material, incluso en una proporción mayor”.
Con esto, subrayó que no conviene hacer trabajos a medias si el problema de fondo sigue activo. De lo contrario, el deterioro regresaría con mayor fuerza.

En una primera etapa, las acciones contemplan la rehabilitación integral de los muros. Luego, colocarán una nueva impermeabilización conforme a especificaciones técnicas para edificaciones históricas. Ya con esa base, agregó, se podrá continuar con la restauración de la pintura. Posteriormente, tocará el mosaico tipo estilo Vithé del frontispicio.
Ramos Pérez señaló que todavía no hay una fecha definida para iniciar formalmente los trabajos. Aun así, adelantó que pronto convocarán a una rueda de prensa para anunciar el arranque de una campaña. En ese encuentro, dijo, informarán los pasos a seguir y las necesidades más urgentes. La intención, reiteró, es lograr una restauración duradera que proteja la estructura y el valor histórico del inmueble.
Por Rufino Aguilera























