Tamaulipas mantiene un control sanitario estricto ante la presencia del gusano barrenador, con protocolos que ya permitieron desactivar dos de los 13 casos detectados, informó el secretario de Desarrollo Rural, Antonio Varela Flores.
El funcionario, a su vez, confió en que, en poco tiempo, el estado pueda volver a declararse libre de esta plaga, gracias al seguimiento que se realiza en cada reporte.
—Explicó que—, cuando se detecta un caso, se activa de inmediato un protocolo que incluye un barrido sanitario en una zona focal de 20 kilómetros y una perifocal de hasta 40 kilómetros a la redonda.
“El barrido consiste en visitar predio por predio, casa por casa, revisando ganado, animales domésticos y de traspatio; si hay heridas se tratan y, si hubiera gusanera, se toman muestras”, detalló.
Varela Flores señaló que, después de 15 días sin nuevos hallazgos en esas áreas, el caso se desactiva.
“Ya hemos desactivado dos casos, uno en Llera y otro en Altamira. De 13 que se han presentado, actualmente hay 11 activos, pero nuestro objetivo es desactivar todos los que aparezcan”, subrayó.
Tamaulipas mantiene control sanitario por gusano barrenador
De igual forma, mencionó que la aparición de nuevos casos entra dentro de un comportamiento esperado, debido a ciclos y oleadas. Aun así, destacó que en Tamaulipas se están registrando muchos menos casos de los que técnicamente se preveían.
De acuerdo con el secretario, el municipio de González concentra más reportes por su alta densidad ganadera, principalmente en la zona de Graciano Sánchez. Además, resaltó que existe coordinación entre los tres niveles de gobierno y organismos internacionales para atender la situación.
En cuanto a la salud pública, descartó riesgos y aclaró que no se han presentado muertes por este problema.
“No ha habido una sola muerte; la miasis se cura y no pasa absolutamente nada. El gusano barrenador no tiene nada que ver con el consumo de carne, se puede consumir sin ningún problema”, enfatizó.
Finalmente, llamó a los ganaderos a retomar la curación de heridas, ya que la mayoría de los casos se presenta en becerros recién nacidos.
“El 80 por ciento de los casos es en el ombligo; hay que curar a los becerros recién nacidos”.
Además, exhortó a la población a revisar y cuidar a sus mascotas. Con ello, reiterando que el objetivo es mantener el control total de la plaga en la entidad.
Por Lupita Domínguez González























