Este inicio de año, miles de personas de Ciudad Victoria y alrededores, aprovechando las vacaciones, se dirigieron a uno de los puntos gastronómicos más icónicos de la capital tamaulipeca. Los tradicionales taquitos de la estación en Ciudad Victoria.
Desde temprano, los puestos alrededor de la antigua Estación del Ferrocarril se llenaron de comensales. Todos ansiosos por disfrutar de este platillo que lleva más de siete décadas siendo parte de la cultura local. Un lugar destacado fue Taquitos Doña Martha, que ofreció deliciosas opciones como 10 taquitos por 50 pesos. Combinaciones con chiles rellenos a 65 pesos, y hasta patitas de puerco con tacos por 70 pesos, todo a precios accesibles.
El local, ubicado en la Estación del Tren 23 Hidalgo, se ha consolidado como uno de los sitios más concurridos de la ciudad. Especialmente, en estas fechas, donde el sabor se convierte en parte de la tradición. Además, el negocio cuenta con servicio a domicilio, llevando la experiencia gastronómica a toda la ciudad por un pequeño cargo adicional. Vendedores locales compartieron su emoción por la afluencia:
“La gente llegó desde temprano, querían sus taquitos antes de las 10 de la mañana”, comentó una de las vendedoras.
Otra añadió:
“Muchos visitantes nos dijeron que esta tradición es motivo suficiente para quedarse en la ciudad y empezar el año con nosotros”.

Los taquitos de la estación son más que un simple platillo; son parte del patrimonio gastronómico de Ciudad Victoria. Su origen se remonta a la época en que la estación ferroviaria era un punto de encuentro para trabajadores y viajeros. Aunque el tren de pasajeros dejó de operar hace más de dos décadas, la tradición de estos taquitos sigue viva. Convirtiéndose en un símbolo de la ciudad que sigue reuniendo tanto a victorenses como a turistas.
Este clásico de la cocina local se distingue por sus tortillas bañadas en salsa de chile rojo, rellenas de guisos como huevo, papa, frijoles o picadillo. Acompañadas de repollo, cebolla curtida y el toque especial de manteca de cerdo, que le da un sabor casero único.
Por Jordan Espinosa























