El cierre de la exportación de ganado también está pegando al campo tamaulipeco. Según la CNC, ese freno saturó el mercado nacional y empujó los precios a la baja. Además, la situación se complicó con problemas sanitarios, como el gusano barrenador. Por lo mismo, la agricultura en Tamaulipas vive uno de sus tramos más difíciles con los precios, advirtió Raúl García Vallejo. El dirigente de la Confederación Nacional Campesina dijo que se combinan varios golpes al mismo tiempo.
Por un lado, los granos se pagan menos; por otro, producir cuesta cada vez más. A eso se suman pocos apoyos públicos y efectos más duros del cambio climático.
Precios bajos en la agricultura en Tamaulipas dejan hectáreas sin cultivo
El líder campesino explicó que, ciclo tras ciclo, más productores prefieren no sembrar. La razón, señaló, es simple: no ven condiciones mínimas para recuperar la inversión.
“Hoy el productor está solo; sembrar significa endeudarse sin ninguna garantía de recuperación”.
García Vallejo mencionó que el sorgo y el maíz siguen con precios a la baja. Mientras tanto, insumos, fertilizantes y combustibles continúan con costos elevados. Así, la presión financiera crece, sobre todo sin incentivos, subsidios o créditos accesibles.
“Tamaulipas sigue siendo el principal productor de sorgo en el país, pero en el norte del estado prácticamente no se sembró por la falta de humedad; los cultivos que lograron establecerse avanzan con muchas dificultades y no tienen el desarrollo esperado”.
También alertó por lo ocurrido en el norte de Tamaulipas, donde faltó humedad. Dijo que, aunque el estado lidera el sorgo a nivel nacional, la siembra se frenó.
“Los granos están cada vez más baratos, pero la tortilla y la masa no bajan; esa incongruencia golpea directamente al productor”.
A la par, indicó, el maíz blanco enfrenta trabas para colocarse en el mercado. Y el sorgo, agregó, continúa perdiendo valor, pese a lo que paga el consumidor final.
“No hay subsidios para el seguro agrícola ni líneas de crédito accesibles; sin respaldo, es prácticamente imposible sostener la producción”.
El dirigente afirmó que este escenario no solo se ve en Tamaulipas. Sin embargo, subrayó, en el estado ya hay señales claras en la superficie sin cultivo. Recordó que, en el norte, el año pasado se reportaron entre 60 y 70 mil hectáreas sin sembrar. Ahora, estimó, la cifra podría rebasar las 120 mil o incluso 130 mil hectáreas a nivel estatal.
Sobre la reconversión productiva, sostuvo que tampoco hay condiciones reales para empujarla. Explicó que otros sectores, como el ganadero, también atraviesan dificultades severas.
“Antes la exportación equilibraba el mercado; hoy todo se abarata, tanto en la agricultura como en la ganadería”.
Por Jordan Espinosa























