Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas, dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), consideró que este no es el momento adecuado para impulsar una reforma electoral en México, ya que dijo, México atraviesa una situación compleja en materia de seguridad y gobernabilidad que debería concentrar la atención del gobierno federal.
Ante medios de comunicación, el legislador reiteró que su partido votará en contra de —cualquier iniciativa— que “destruya el sistema democrático”. Advirtiendo que no respaldará propuestas con “tintes dictatoriales” o que afecten la representación proporcional, el financiamiento público transparente o la autonomía del Instituto Nacional Electoral.
“¿Quién puede pretender hoy una reforma electoral cuando los temas de México son otros?”, cuestionó. “El país está ardiendo, el país se cae a pedazos”, señaló.
Moreno Cárdenas señaló que abrir una discusión electoral resulta inoportuno frente al contexto de violencia que vive el país. Con ello, aseguró que, desde 2018, la estrategia de seguridad ha sido totalmente fallida. Por ello, responsabilizó al gobierno federal por el avance del crimen organizado. Aunque también reconoció el trabajo de las fuerzas armadas y pidió rendir homenaje a los elementos caídos en cumplimiento de su deber.
“La responsabilidad del Estado mexicano es garantizar paz, armonía y tranquilidad”, afirmó.
PRI menciona que no es momento para una reforma electoral
El senador priista advirtió que una eventual reforma podría incluir cambios. Tales como adelantar la revocación de mandato a 2027 o ajustes que, desde su perspectiva, beneficiarían al partido en el poder. De igual forma, sostuvo que cualquier fuerza política que respalde una iniciativa que debilite la democracia —estaría “arrodillada” ante el gobierno—.
Aseguró que su partido mantendrá una postura “firme y clara” en defensa del sistema de partidos y de la competencia electoral en el país.
Asimismo, el dirigente del tricolor insistió en que el país debe enfocarse primero en atender la inseguridad, fortalecer el sistema de salud y responder a las necesidades sociales. Todo ello, antes de abrir un nuevo debate electoral.
“No debemos estar pensando en tintes y momentos electorales que nada ayudan al país”, sostuvo.
—Ya para concluir—, reiteró que su partido participará en el debate tanto en el Congreso como en el ámbito público, aunque adelantó que no respaldará ninguna reforma que represente un retroceso democrático.























