En los ejidos de Matamoros, el bolsillo pesa tanto como el clima. Sin apoyos federales y con precios bajos de comercialización, el campo llega debilitado a este ciclo agrícola. Aun así, la mayor preocupación ahora es la sequía que afecta la siembra en Matamoros.
La falta de lluvias y la escasez para riego mantienen a muchos productores en pausa. Asimismo, no hay escurrimientos ni almacenamiento suficiente en presas. Por eso, el riego continúa prácticamente paralizado. En medio de ese panorama, algunos decidieron sembrar con lo poco disponible. Sin embargo, la humedad del suelo es mínima y el nacimiento de los cultivos ha sido débil.
Panorama rural complicado: sequía afecta la siembra en Matamoros
El productor del ejido 21 de Marzo, Mario Lucio Galván, explicó el riesgo. Dependen de que caigan precipitaciones en los próximos días para evitar pérdidas mayores. Mientras tanto, otros agricultores prefieren no invertir.
El costo de semillas, combustible y la preparación del terreno los frena. De acuerdo con su estimación, el golpe podría ser severo si no llueve lo suficiente. Hasta cerca de la mitad de la superficie programada podría quedarse sin sembrar.
A esa presión climática se suman problemas que llevan años acumulándose. Según señaló, los bajos precios y la desaparición de apoyos han impedido utilidades desde hace varios años. Así, la crisis del campo tamaulipeco se agrava justo cuando más necesita certidumbre.
Por Jorge Capetillo























