El acuerdo entre la administración federal y los gasolineros ha sido calificado como una estrategia que obliga al sector a asumir las pérdidas por el aumento de los precios del petróleo en México. Según Bruno Díaz Lara, presidente del PRI en Tamaulipas, esta medida perjudica a los empresarios. Esto, mientras el gobierno continúa invirtiendo en proyectos de gran escala.
Durante una conferencia de prensa, explicó que el pacto intenta detener el alza del precio del diésel y otros combustibles. Sin embargo, esa estrategia obliga a los distribuidores a absorber pérdidas provocadas por el aumento internacional del petróleo.
Desafíos del acuerdo federal gasolinero en la economía de México
A su juicio, la federación debería aplicar apoyos o subsidios directos para reducir el impacto en el mercado. Asimismo, criticó que los gasolineros sean quienes enfrenten el mayor costo de esta medida.
Díaz Lara también cuestionó las políticas energéticas de los gobiernos de Morena.
“Nosotros sí podemos ser gobierno y en los sexenios que gobernó el Partido Revolucionario Institucional claro que le dimos resultados; ellos no, ellos tienen más de 7 años gobernando el país”.
Asimismo, el dirigente priista aseguró que la administración federal no diseñó una estrategia eficaz para estabilizar los precios.
“Vemos al gobierno ahorcando a los gasolineros porque no fueron capaces ellos de hacer una estrategia; nosotros dejamos abajo el precio de la gasolina, el precio del diésel, y ahora van a obligar a la industria gasolinera”.
Por lo mismo, insistió en que los recursos públicos deberían enfocarse en equilibrar el costo de los combustibles. Igualmente, reprochó que se mantengan proyectos innecesarios, en lugar de atender esa prioridad.
“Morena sigue viendo al país en el retrovisor; todas las refinerías que hicimos nosotros funcionan y dan beneficios colectivos para los mexicanos”.
Por Enrique Jonguitud Blanco























