El contralmirante mexicano Fernando “N”, señalado por encabezar una red de huachicol fiscal en aduanas marítimas, llevaba más de dos semanas en Argentina antes de ser detenido. Para moverse sin levantar sospechas, utilizó el alias Luis Lemus Ramos. Contralmirante Fernando “N” usaba un pasaporte guatemalteco
Según lo establecido por la ministra de Seguridad Nacional argentina, Alejandra Monteoliva, Fernando “N” ingresó al país con un pasaporte guatemalteco falso. En donde figuraba con fecha de nacimiento de octubre de 1980. Cabe mencionar, que su ruta incluyó un traslado previo desde Colombia y, ya en territorio argentino, se instaló en el barrio de Palermo.
Bajo este contexto, la funcionaria sudamericana, detalló los delitos que enfrenta el marino mexicano:
“Está acusado de crimen organizado, corrupción, robo de combustible e intento de homicidio a funcionarios mexicanos. Farías Laguna es la pieza clave de la organización criminal que traficaba combustibles desde Estados Unidos hacía México haciéndolos pasar como aceites y aditivos, con la Policía Federal Argentina lo buscamos, lo encontramos, lo detuvimos y próximamente afuera. Argentina no es refugio de criminales. El que la hace la paga”.
Contralmirante Fernando “N” usaba un pasaporte guatemalteco
Fernando “N” quedará presentado ante un juez argentino. Ahí se le notificará que es requerido por el Juzgado de Distrito Especializado en el Sistema Penal Acusatorio del Estado de México. Mismo que encabeza la jueza Nancy Selene Hidalgo Pérez.
Durante esa audiencia, el contralmirante deberá decidir si acepta la extradición a México o si enfrenta un proceso de deportación.
La red y el esquema de “huachicol fiscal”
—Las investigaciones apuntan— a que, desde el año 2023, Fernando “N”, formaba parte de una estructura criminal que estaba integrada por funcionarios públicos, empresas privadas y personal de fuerzas armadas. El grupo operaba mediante la importación ilegal de hidrocarburos desde Estados Unidos hacia México. Utilizando maniobras de simulación comercial.
De acuerdo a información, el combustible era declarado como “aceites, lubricantes o aditivos” para evadir controles aduaneros y fiscales. Este método, conocido como huachicol fiscal, combina contrabando, evasión de impuestos y uso de empresas para encubrir operaciones ilícitas.
Contralmirante Fernando “N” usaba un pasaporte guatemalteco. A diferencia del robo tradicional de combustible que se conoce; este esquema se basa en manipular registros de importación para introducir gasolina y diésel como productos totalmente exentos de impuestos. El resultado: ganancias millonarias ilegales y una fuerte distorsión del mercado energético.
Impacto económico y criminal
Cabe mencionar, que las autoridades consideran este tipo de operaciones —como una de las principales fuentes— de financiamiento del crimen organizado en la región. Las pérdidas económicas para el Estado mexicano se estiman en miles de millones de pesosl Lo que a su vez, refuerza la relevancia del caso y la presión para que el proceso legal avance con rapidez. Contralmirante Fernando “N” usaba un pasaporte guatemalteco.























