El panorama para el gas natural licuado ha dado un giro preocupante debido a las hostilidades en Oriente Medio. El mercado enfrentará turbulencias severas durante los próximos veinticuatro meses. Así lo aseguró un reporte difundido este viernes por la AIE.
La parálisis en el estrecho de Ormuz desde inicios de marzo quebró la estabilidad que el sector intentaba recuperar este año. Este bloqueo generó una sacudida histórica tanto en los costos como en la disponibilidad del recurso a nivel internacional.
La guerra de Irán impactará el suministro mundial de gas natural licuado
Se calcula que, del 2026 al 2030, el mercado dejará de percibir unos 120.000 millones de metros cúbicos de este recurso vital. Dicho monto equivale al 15% del total de los cargamentos que se tenían planeados repartir inicialmente durante ese lapso.
Los bombardeos contra instalaciones energéticas han mermado la capacidad de procesamiento. Afectando especialmente el consumo interno y las exportaciones globales. Actualmente, el mercado mundial experimenta la ausencia de casi una quinta parte del suministro total de gas natural licuado.

Dicha falta de suministro causó un aumento súbito en las tarifas de Asia y Europa, alcanzando los niveles máximos de la crisis de 2022. Frente a esta situación, el consumo en Europa ha iniciado una baja. Impulsado así por el ahorro y el auge de las energías limpias.
Aunque nuevos proyectos en Norteamérica y África intentan mitigar el déficit, la caída en los envíos desde Catar sigue pesando. Resulta apremiante variar las opciones energéticas y consolidar convenios de larga duración para enfrentar la inestabilidad del gas natural licuado, enfatizó el organismo internacional. El objetivo actual consiste en activar nuevos centros de licuefacción para equilibrar poco a poco los déficits generados por las hostilidades.






















