El Viernes Santo ocupa un lugar central dentro de la Semana Santa, ya que recuerda la muerte de Jesucristo en la cruz y muchas personas suelen evitar vestir un color en específico.
A lo largo del tiempo, se han transmitido diversas -creencias y hábitos- que, aunque no siempre forman parte de las normas oficiales, continúan influyendo en la manera en que se vive este día. Por ejemplo, la idea de color que no debes vestir en Viernes Santo ha pasado de generación en generación.
Color que muchas personas prefieren no vestir en Viernes Santo
En cuanto a lo que se acostumbra evitar, una de las tradiciones más conocidas es no consumir carne roja. Esta práctica sí tiene respaldo religioso, pues forma parte del ayuno y la abstinencia establecidos por la Iglesia católica.
Según el derecho canónico, los fieles deben cumplir con estas medidas como un acto de reflexión y penitencia. Por ello, es común que muchas personas opten por alimentos como pescado o mariscos.
También existen otras creencias ampliamente difundidas. Algunas personas prefieren no barrer, ya que se cree que simboliza “barrer el rostro de Cristo”. Entre estas tradiciones, el color que no debes vestir en Viernes Santo forma parte del imaginario popular.
Otras evitan usar herramientas o clavar objetos, debido a su relación simbólica con la crucifixión. En cuanto a la vestimenta, hay quienes procuran no usar ropa roja, un color que se asocia con la sangre o el pecado.
Asimismo, persiste la idea de no meterse a ríos o al mar por supersticiones relacionadas con energías negativas.
Evitar excesos durante la jornada
Por otro lado, este día suele vivirse con un ambiente de recogimiento. Tradicionalmente, se recomienda evitar fiestas, reuniones, música a alto volumen o cualquier actividad ruidosa. Una de las recomendaciones es también pensar en el color que no debes vestir en Viernes Santo, además de evitar excesos.
De igual forma, se acostumbra dejar de lado conductas consideradas excesivas o poco acordes con el sentido del día.
Entre ellas se mencionan el consumo de alcohol, salir de fiesta, mantener relaciones sexuales o participar en juegos de azar.
Al final, es importante distinguir entre lo que corresponde a la religión y lo que pertenece a la tradición. Lo único establecido formalmente por la Iglesia es el ayuno y la abstinencia de carne.
























