El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, afirmó que quienes forman parte de la llamada 4T no están obligados a llevar una vida austera en lo personal. Aclaró que la exigencia de austeridad debe limitarse al manejo del dinero público y no a las decisiones privadas de quienes ocupan cargos.
El legislador señaló que dentro del propio movimiento se ha generado un contexto que facilita críticas desde la oposición, particularmente en torno al concepto de “austeridad republicana”. A su juicio, esto ha derivado en cuestionamientos constantes sobre la vida cotidiana de funcionarios y figuras cercanas al proyecto político.
En ese mismo sentido, defendió a José Ramón López Beltrán, hijo mayor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, frente a los señalamientos por sus viajes y estilo de vida.
El senador calificó de injustificadas las críticas hacia él y su familia, asegurando que cuentan con ingresos propios.
“En el caso de José Ramón, tiene legítimos ingresos, como todos los que la rabia les sale por los poros, que hacían negocios al cobijo del poder, para ir a descansar ahora en estas fechas. (…) Es muy ruin, sobre todo a los niños, a sus hijos, a los hijos de José Ramón, son pequeños, menores de edad, y es infame lo que hacen. Y ese odio que tienen es porque además les ha ido muy bien. Lo que no toleran es que pueda estar en el mismo espacio. Reitero, nos quieren de sus choferes, de su valet parking, de sus meseros, en el mejor de los casos de capitán del restaurante”, afirmó.
El senador insistió en que resulta inapropiado dirigir ataques contra particulares, incluso si tienen vínculos familiares con figuras públicas.
“Es verdaderamente grotesco el nivel, además de incorrecto, el acoso a un particular, por más que sea el hijo del compañero del expresidente López Obrador”.
Austeridad personal no es obligatoria para la 4T, afirma Gerardo Noroña
En otro momento, el senador calificó de incongruentes a quienes cuestionan que integrantes del movimiento consuman en ciertos lugares o tengan acceso a bienes materiales. Defendió que cualquier mejora económica, siempre que sea legal, debe poder disfrutarse.
Antes de expresar su argumento, enfatizó que no se puede imponer un estilo de vida específico a los servidores públicos.
“No pueden obligar a una persona a ser austera, pero además son hipócritas, porque ¿qué quieren?, o sea, ¿qué pretenden?, ¿que si tú tienes una mejoría económica perfectamente justificada con tus ingresos no tengas acceso a esa mejoría económica?”.
El legislador también defendió las condiciones salariales actuales de los funcionarios, recordando que han disminuido en comparación con administraciones pasadas.
Finalmente, reiteró que la oposición ha utilizado la discusión sobre austeridad como herramienta de ataque político, incluso —dijo— por responsabilidad del propio movimiento.
“Es un nivel de golpeteo constante, porque su único argumento es, y el movimiento les ha abierto esa puerta, lo digo con franqueza también, que si eres austero o no eres austero. Digan misa, en lo personal ningún político, política, del movimiento, tiene obligación de ser austero en lo personal. Ninguno, en las políticas públicas absolutamente, y yo vuelvo a insistir que si tus desplantes acreditan un nivel de vida superior a tu ingreso, ahí eso no hay que tolerarlo, porque eso huele a corrupción. De mí dirán misa, pero no pueden, o sea, uso mezclilla todo el tiempo, es absurdo, o me pongo calcetines, no bueno, es ridículo, mis camisas mexicanas todo el tiempo, yo nunca uso relojes”, apuntó.























