En el centro de Tampico, la refresquería “La Bajadita” sigue como uno de esos sitios que guardan tradición. A sus 75 años de historia, el negocio familiar ha tenido días tranquilos, pero no pierden la expectativa de que la temporada traiga un mayor movimiento de turistas.
Desde los portales de los artesanos, este establecimiento se mantiene como una parada obligada para habitantes y visitantes. Pese a que la actividad reciente ha sido moderada, el último fin de semana fue alentadora para su propietario, José Ramón Mejía Reséndiz.
“Hoy ha estado muy tranquilo, pero esperamos que más tarde o mañana llegue más gente”.
La Bajadita trabaja las 24 horas del día durante todo el año. En su menú destacan licuados naturales de fresa, plátano, papaya, melón y mango de temporada, así como de aguas frescas. Todo se prepara al instante con fruta comprada ese mismo día en el mercado local.

Asimismo, el negocio conserva elementos que lo vuelven especialmente reconocible entre su clientela. Entre ellos resalta un batidor original con más de 50 años de uso.
Sabores artesanales distinguen a refresquería La Bajadita en Tampico
Con el paso del tiempo, esta refresquería se ha convertido en una herencia familiar en el sur de Tamaulipas. Mejía Reséndiz explicó que lleva más de tres décadas trabajando en ese punto, dando continuidad al legado recibido de generación en generación.
A lo largo de los años, por sus mostradores han pasado personas de distintos estados del país y también del extranjero. Entre sus visitantes han llegado turistas de Monterrey e incluso de Japón. Por su parte, el comerciante comentó que parte de su clientela está formada por personas que tuvieron que salir por trabajo. Sin embargo, cuando regresan, buscan reencontrarse con los sabores que recuerdan de su niñez.
Por Rufino Aguilera























