En México, el juego tradicional ha perdido todo tipo de terreno frente a los videojuegos. Esta tendencia preocupa a la organización Educación con Rumbo, que advierte riesgos para la salud física, emocional y cognitiva de niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con la organización, el juego ha dejado de ser, —en muchos casos—, una actividad vinculada con la convivencia, el entorno y el desarrollo integral. En su lugar, se ha convertido cada vez más en una experiencia digital solitaria y con poca supervisión adulta.
Cabe señalar, que datos recientes señalan que más de la mitad de la población infantil juega videojuegos al menos dos horas al día. Además, casi siete de cada diez lo hacen con poca o nula supervisión.
Este fenómeno ocurre en un contexto de alta conectividad. En México, más del 70 por ciento de la población de seis años o más usa internet. Entre jóvenes de 18 a 24 años, la cifra supera el 90 por ciento, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2023.
Videojuegos desplazan juego tradicional en México. A esto se suma el crecimiento de la industria de los videojuegos. En 2024, México alcanzó 6.8 millones de videojugadores desde los seis años, lo que consolidó a las infancias como uno de los principales segmentos de consumo, de acuerdo con el desaparecido Instituto Federal de Telecomunicaciones.
Paulina Amozurrutia, coordinadora general de Educación con Rumbo, señaló que el problema no está en la tecnología por sí misma, sino en la falta de una política educativa actualizada.
“El sistema de educación básica en México no está respondiendo con la urgencia ni la profundidad que exige el entorno digital”, subrayó.
Videojuegos desplazan juego tradicional en México
Por otro lado, la organización reconoció que los videojuegos pueden ayudar a fortalecer habilidades como la resolución de problemas y el pensamiento crítico. Sin embargo, advirtió que el consumo excesivo y sin regulación se relaciona con ansiedad, depresión, alteraciones del sueño, sedentarismo y obesidad.
También recordó que la Organización Mundial de la Salud reconoció desde 2019 el trastorno por empleo de juegos electrónicos como una condición de salud mental.
Además, las infancias y adolescencias pueden quedar expuestas a riesgos digitales como el grooming. Según el Inegi, este problema afecta al 21 por ciento de las personas de 12 años y más. Lo que equivale a 18.9 millones de usuarios. Videojuegos desplazan juego tradicional en México.
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Educación con Rumbo consideró que existe una omisión institucional frente a un entorno digital que avanza más rápido que las políticas públicas. Mientras cerca del 40 por ciento de los sistemas educativos en el mundo ya han aplicado restricciones al uso de celulares en aulas, según la UNESCO, en México aún falta regulación, orientación pedagógica y formación docente en ciudadanía digital.
A su vez, dicha situación también impacta en la educación básica. Docentes enfrentan a estudiantes con menor capacidad de atención, mayores niveles de ansiedad y hábitos digitales desregulados. Sin embargo, no siempre cuentan con herramientas suficientes desde el currículo o la gestión escolar para atender estas problemáticas.
Videojuegos desplazan juego tradicional en México. Ante este panorama, la organización pidió avanzar hacia una política nacional de educación digital con lineamientos claros. También planteó incorporar competencias digitales críticas en los planes de estudio, fortalecer la corresponsabilidad entre escuela y familia, y reconocer el impacto del entorno digital en el aprendizaje con base en evidencia internacional.
“En México no podemos seguir ignorando que el espacio digital se ha convertido en uno de los principales entornos de socialización y aprendizaje de las infancias”, advirtió al lanzar una pregunta de fondo: ¿a qué están jugando hoy niñas y niños en el país?























