La atención a la salud mental en Tamaulipas debe dejar de verse solo como un tema clínico. También debe asumirse como una herramienta para prevenir la violencia en distintos entornos sociales. Así lo planteó Ricardo Hernández Brussolo, presidente del Colegio de Psicólogos Victorenses, al señalar que los gobiernos municipales deben reforzar sus estrategias de bienestar psicosocial.
De acuerdo con el especialista, estas acciones pueden ayudar a atender conflictos en escuelas, centros laborales y hogares. Asimismo, permiten acompañar a personas con dificultades para regular sus emociones.
“Se deben atender situaciones de acoso en todas sus formas y promover el bienestar psicosocial”.
Atención a la salud mental en Tamaulipas exige profesionales capacitados
Hernández Brussolo explicó que el impacto de estos problemas no se queda en lo personal. También afecta el rendimiento académico, la productividad laboral y la convivencia familiar.
El llamado ocurre después de la publicación de la Ley para la Atención Integral de la Salud Mental y el Bienestar Psicosocial de Tamaulipas. Esta norma busca garantizar el acceso a estos servicios para toda la población. Además, la ley involucra a autoridades estatales y municipales. También contempla la participación de instituciones públicas, privadas y sociales que ofrecen atención en salud mental.
En ese sentido, el presidente del Colegio de Psicólogos Victorenses recordó que ya solicitaron a la Secretaría de Educación incorporar psicólogos en los planteles.
“Hay coincidencia en que la educación socioemocional debe estar en manos de profesionales”.
Sobre el panorama actual, Hernández Brussolo indicó que entre el 3 y 4 por ciento de la población presenta ansiedad. Mientras tanto, entre el 1 y 2 por ciento padece depresión. También advirtió que ambos trastornos suelen estar relacionados. Por ello, consideró necesario fortalecer la detección y atención temprana.
“El 70 por ciento de quienes tienen depresión también presentan ansiedad, y viceversa”.
Por su parte, señaló que las iniciativas presentadas en el Congreso local para prevenir la violencia escolar ayudan a visibilizar el problema. También abren paso a una atención más ordenada y profesional.
Por José Saldaña























