Las recientes peleas entre estudiantes de secundaria encendieron alertas entre autoridades de seguridad en Tampico, especialmente por la violencia mostrada por adolescentes.
Jorge Charles Coll, coordinador de las Mesas de Construcción de Paz y Seguridad, señaló que estos casos requieren prevención, acompañamiento y atención emocional. El funcionario habló sobre hechos recientes donde participaron estudiantes de entre 13 y 14 años. A su juicio, la situación resulta preocupante.
“No es normal que dos jovencitos se muelan a golpes con esa saña”.
Asimismo, consideró que varios factores podrían influir en estas conductas. Entre ellos mencionó la exposición constante a hechos violentos. También habló del contenido que circula en redes sociales y de la apología del delito. Según explicó, esto puede afectar a jóvenes en etapa de desarrollo.
Salud mental, clave ante peleas entre estudiantes en Tampico
Charles Coll recordó que las Mesas de Seguridad trabajan desde hace más de cuatro años en campañas permanentes de prevención. Para ello, cuentan con dos comisiones enfocadas en formación ciudadana y atención juvenil. Estas acciones buscan llegar directamente a estudiantes.
De igual manera, señaló que mantienen coordinación con universidades y preparatorias de la zona. Ahí realizan pláticas, concursos y actividades preventivas. Asimismo, mencionó campañas recientes sobre prevención del suicidio y atención emocional dirigidas a la comunidad estudiantil.
Sobre la iniciativa del Congreso de Tamaulipas para limitar celulares en escuelas, dijo que no conoce el proyecto a fondo. Sin embargo, consideró positivo cualquier esfuerzo que ayude a reducir riesgos entre menores. Aun así, aclaró que el problema no se limita a grabar o compartir peleas. El uso excesivo de redes también preocupa.
Según indicó, hay estudios que relacionan teléfonos inteligentes y redes sociales en menores de 14 años con ansiedad, depresión y violencia.
Respecto a posibles sanciones, Charles Coll subrayó que los adolescentes deben recibir protección del Estado y de sus familias. Sin embargo, precisó que eso no significa que queden libres de responsabilidad cuando participan en riñas.
Por su parte, insistió en que la respuesta no debe centrarse solo en castigar. También se necesita reforzar la prevención desde escuelas y hogares.
Por Rufino Aguilera























