El bienestar de niñas, niños y adolescentes en Tamaulipas podría reforzarse desde la ley, mediante una propuesta presentada en el Congreso local. La diputada de Morena, Katalina Méndez Cepeda, planteó una reforma a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. El objetivo es incluir servicios públicos eficientes e inclusivos como parte del bienestar social en Tamaulipas.
“Los problemas se conocen en la calle y directamente con las personas; ahí es donde escuchamos, nos comprometemos y resolvemos”.
Las comunidades necesitan infraestructura urbana adecuada. Además, consideró que estos servicios influyen directamente en el desarrollo de las familias. Así lo señaló la legisladora durante su intervención ante el pleno. La propuesta busca agregar un segundo párrafo al artículo 29 de la ley vigente. Con ello, se establecería la obligación de promover servicios públicos de calidad en Tamaulipas.
“La gente nos pide calles seguras, limpias e iluminadas. Hoy es urgente que hablemos de servicios públicos de calidad como garantía de bienestar humano”.
Entre los rubros señalados como prioritarios están el agua potable, drenaje sanitario, pavimentación. Así como recolección de residuos y alumbrado público en zonas urbanas. De acuerdo con la iniciativa, las autoridades estatales y municipales deberán actuar bajo el principio del interés superior de la niñez. También deberán privilegiar derechos fundamentales.
“Las mujeres victorenses hoy levantamos la mano y somos clave para edificar la ciudad que todos merecemos. Es tiempo de mujeres”.
Méndez Cepeda llamó a las fuerzas políticas del Congreso local a respaldar la reforma de servicios públicos en Tamaulipas. También pidió sumarse a una agenda común en favor de mejores condiciones urbanas. La diputada sostuvo que fortalecer la infraestructura pública ayuda a construir entornos más seguros. Asimismo, favorece condiciones para atraer inversiones y oportunidades laborales. Finalmente, puntualizó que recuperar servicios públicos eficientes representa una estrategia de justicia social. Esto impacta directamente en la calidad de vida de las familias tamaulipecas.
Por Lupita Domínguez González























