Camilo resalta trabajar en causas humanitarias y analizar la IA. Ayudar en silencio parece haber perdido valor en la era digital, y Camilo lo nota con preocupación. Aunque el cantante colombiano, su esposa Evaluna y su familia suelen involucrarse en distintas causas humanitarias —como el apoyo tras los recientes sismos en Colombia y Venezuela—, la presión en plataformas digitales insiste en exigir declaraciones públicas antes que acciones concretas en el terreno.
El artista explicó que destina buena parte de sus recursos personales a iniciativas que van desde la atención en desastres naturales hasta el rescate de menores en situación de esclavitud cerca de India. Sin embargo, lamenta cómo se gestiona el debate público frente a crisis humanitarias complejas.
“En Palestina, donde hay tanta gente que está imposibilitada y sigue cada día frente a la imposibilidad de soñar con un futuro donde se reconstruya nada, la única opción que nos dan a los artistas es escupir para un lado o escupir para el otro”.
Lejos de tomar bandos que polaricen, el intérprete considera que el verdadero papel del arte debería centrarse en conectar realidades y buscar salidas pacíficas.
“Que soñemos con resoluciones nuevas de conflictos históricos, políticos, que parecen imposibles de solucionar”, dijo en rueda de prensa.
Camilo resalta trabajar en causas humanitarias y analizar la IA
El músico también abordó el avance de las herramientas digitales y la dificultad creciente para distinguir lo genuino de lo simulado. Esta inquietud forma parte de “El ruiseñor”, canción incluida en su álbum Para cuando sean mayores, un proyecto dedicado a sus hijas, Índigo y Amaranto.
La composición se inspira en el cuento clásico del emperador que decide fabricar un ave mecánica para oír su canto sin límites. Una metáfora que el cantautor vincula de forma directa con los desafíos actuales de la Inteligencia Artificial (IA).
“Nos está pasando constantemente con la inteligencia artificial y con este periodo como de la post verdad, donde todo parece verdad y ya no se sabe qué es lo que es verdad y qué es lo que es mentira, es imperceptible casi la diferencia”.
























