COMAPA de Ciudad Victoria disminuye 75% su deuda acumulada. En los últimos cinco años, la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) en Ciudad Victoria ha logrado bajar su deuda cerca de un 75 por ciento, y el plan para esta última etapa de la administración es seguir recortando lo que queda pendiente.
De acuerdo con el gerente general del organismo, Fernando García Fuentes, el saldo actual se ubica en torno a los 100 millones de pesos. Una cantidad muy por debajo de la que encontraron cuando arrancó la gestión.
COMAPA Victoria disminuye su deuda y mantiene finanzas bajo control
Entre los pagos más importantes destaca la liquidación total del adeudo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). En donde se cubrieron más de 103 millones de pesos pendientes por el suministro de energía eléctrica.
“Se pagó en su totalidad a la CFE, y muchas otras deudas que traíamos con el SAT, con el Seguro Social, con el INFONAVIT, con proveedores”, señaló el funcionario.
García Fuentes detalló que los compromisos vigentes están bajo control y que, en su mayoría, corresponden a cuentas que ya tienen esquemas o convenios de pago establecidos.
“Tenemos un pasivo real de alrededor de 100 millones de pesos, que está principalmente dado por un adeudo convenido ya con el SAT de una deuda que proviene del 2017, 18, 19 y 20; es una deuda vieja y bueno, pues la estamos pagando mediante un convenio”.
Asimismo, reconoció que se mantiene un saldo con el Ayuntamiento de Victoria. Derivado del respaldo económico que el municipio ha brindado al organismo para hacer frente a diversos compromisos.
A la par de los números que figuran en la contabilidad, el organismo enfrenta otro desafío importante: el rezago acumulado en mantenimiento, un tema que también implica gastos adicionales.
“Hay dos tipos de deudas, las que están registradas en los estados financieros y la que proviene de mantenimientos que no se hicieron en el pasado, y que se tienen que hacer”, explicó.

Hacia el cierre del actual periodo, la meta no se limita a disminuir los pasivos, sino también a dejar una COMAPA con instalaciones rehabilitadas. Con mejor equipamiento y una operación más sólida.
“Realmente ha mejorado de manera notable el estado del pasivo de la COMAPA, sí mantenemos algo más de pasivos todavía, pero digamos que son pasivos ya controlados, controlables”, concluyó.
Por José Saldaña























