Estados Unidos busca asumir un papel más amplio en la seguridad de México, aunque “no como intervencionista”, afirmó el embajador Ronald Johnson durante la quinta Convención Binacional de la American Society of Mexico (Amsoc).
El diplomático planteó que la soberanía también supone que las comunidades mexicanas estén libres del control de grupos delictivos. “Estados Unidos quiere ver un México que sea soberano frente a interferencias externas maliciosas. Pero también un México que sea soberano y libre de interferencias internas de organizaciones criminales y cárteles transnacionales”, afirmó Johnson.
Según explicó, Washington quiere “hacer más” con el gobierno mexicano “como buenos vecinos”. Su propuesta llega después de que la administración de Donald Trump designara a los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras, una medida que, dijo, abre otras vías para perseguir sus recursos económicos.
“Estamos cambiando la forma en que confrontamos a los carteles también. Estamos yendo tras toda la red”, dijo. Con ello se refirió a quienes trafican, financian, facilitan las actividades ilícitas o crean empresas para encubrirlas.
Embajador de Estados Unidos propone trabajar más en seguridad con México
Johnson reconoció los decomisos realizados por México y señaló que el intercambio de información, la capacitación y las acciones coordinadas han contribuido a los avances de ambos gobiernos. También sostuvo que se han reforzado los esfuerzos contra el tráfico ilegal en los dos sentidos de la frontera.
Sobre los cruces irregulares, aseguró que han disminuido y que la zona fronteriza es ahora más segura. Aun así, reconoció que ambos países tienen “más trabajo por hacer” frente a los grupos criminales.
El embajador se refirió además al discurso que Trump dio el martes ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Allí, el presidente estadounidense afirmó que “la seguridad llegará a México” y describió al país como epicentro de la violencia de los cárteles. Johnson sostuvo que Trump mantiene una “muy buena relación” con el gobierno mexicano y vinculó sus palabras con la intención de ampliar el trabajo conjunto.
Sin mencionar países, el representante estadounidense advirtió que actores del exterior buscan debilitar la relación bilateral, generar inestabilidad fronteriza y aumentar su presencia en el hemisferio occidental. “Si a México le va bien, es bueno para Estados Unidos”, resumió al relacionar la seguridad con la economía de ambas naciones.























