Mantener el uso de celulares fuera del salón se ha convertido en una práctica cotidiana en una secundaria de Gómez Farías, Tamaulipas. En la Escuela Secundaria General Licenciado Aarón Sáenz de Garza, los estudiantes entregan sus celulares en prefectura cuando ingresan al plantel.
El uso de celulares en secundaria de Gómez Farías queda limitado durante clases
La disposición busca evitar que estos dispositivos interfieran con las actividades académicas durante el horario escolar. Dolores Susana Vázquez Camacho, maestra de Ciencias de la institución, explicó que existen situaciones en las cuales pueden utilizarlos.
“Los alumnos tienen que llegar, los dejan en prefectura y ya de ahí, en alguna emergencia o en alguna situación, pueden ir a solicitar permiso”.

Por ejemplo, los jóvenes pueden pedir autorización cuando enfrentan una emergencia o necesitan el teléfono para realizar alguna actividad científica o de investigación. La medida no ha generado inconformidad entre los alumnos. Vázquez Camacho señaló que los alumnos comprenden la importancia de limitar el celular en la escuela.
“Ya desde casa traen la conciencia de que en la escuela no es necesario, a menos que sea para algo científico o una investigación importante”.
Esta comprensión, señaló la profesora, ayuda a mantener los dispositivos como herramientas académicas cuando resultan necesarios y evita que funcionen como distractores. Así, los celulares permanecen bajo resguardo en prefectura durante la jornada y únicamente pueden solicitarse en circunstancias autorizadas.
Por Jordan Espinosa























