Los Diablos Rojos del México ya tienen nuevo estratega. Tras quedarse a la orilla del tricampeonato en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB), la directiva escarlata puso en marcha su reestructuración deportiva con un objetivo claro. El volver a coronarse en el circuito de verano y sumar el campeonato número 19 a sus vitrinas.
En este sentido, la directiva anunció la contratación del experimentado timonel Benjamín Gil a través de un mensaje institucional:
“Con su incorporación, los Diablos suman a uno de los managers mexicanos con un palmarés ganador para encabezar una nueva etapa en nuestro proyecto deportivo. La llegada de Gil representa el encuentro entre la organización más ganadora de la Liga Mexicana de Béisbol y un mánager cuya trayectoria está marcada por 15 campeonatos combinados como pelotero y como manejador”.
Ante esto, el originario de Tijuana toma las riendas del equipo con una trayectoria de peso en los diamantes. Tanto dentro como fuera del terreno de juego. En su palmarés destacan un anillo de Serie Mundial como pelotero, seis campeonatos de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) desde la caseta y un título de Serie del Caribe. De igual forma, también la histórica medalla de bronce conseguida al frente de la Selección Mexicana en el Clásico Mundial de Béisbol 2023.
LMB: Benjamín Gil es nuevo mánager de los Diablos Rojos
En su faceta como jugador activo, Gil probó las mieles del triunfo en el mejor béisbol del mundo al ganar la Serie Mundial en 2002 con Los Ángeles Angels. En territorio nacional, levantó el cetro de la LMB en 2007 vistiendo la franela de los Sultanes de Monterrey. Además, en la pelota invernal de la LMP sumó cuatro coronas con los Tomateros de Culiacán y ganó en dos oportunidades la Serie del Caribe.
A este recorrido se añade su paso reciente por el cuerpo técnico de Grandes Ligas, donde trabajó nuevamente con los Angels. Primero como coach de primera base en la campaña 2022 y posteriormente como coach de infield durante 2023.
A su vez, con este movimiento, la novena capitalina da formalmente el banderazo de salida a un ciclo donde la exigencia se mantiene al máximo nivel competitivo.
























