Altamira, Tamaulipas / Redacción. –
Una aparentemente trivial disputa vecinal en el Fraccionamiento Andaluz de Altamira ha dejado en ruinas el sustento de una familia, después de que el pasado fin de semana una residente desatara su furia al derribar un pequeño carrito de cenadurías, poniendo en riesgo a menores de edad.
La protagonista de este enfrentamiento es la señora Alexandra Irais Velázquez Pérez, quien afirmó ser la propietaria del puesto de cenadurías que quedó en la línea de fuego. Según su relato, mientras instalaba su negocio, una vecina lavaba el patio de su casa, permitiendo que los residuos fluyeran hacia la calle.
Debido al desagradable olor que emanaba de estos desechos, Alexandra decidió aplicar cloro y aromatizantes en un intento de mitigar la situación. Sin embargo, a medida que avanzaba la noche, se dio cuenta de que el agua de la vecina seguía causando malos olores y creando charcos en la zona. Fue entonces cuando le pidió amablemente a su vecina que dejara de arrojar agua y limpiara la acumulación de lodo.
Lo que comenzó como una discusión verbal pronto escaló a un enfrentamiento físico cuando la madre de la vecina en conflicto intervino con un bate de aluminio en mano, aparentemente dispuesta a agredir a Alexandra. La situación se volvió cada vez más violenta, pero gracias al bate que logró quitarle, Alexandra pudo proteger a su madre y a sus dos hijos.
La señora Alexandra Iraís Velázquez Pérez presentó una denuncia por los incidentes, aunque expresó su frustración por la aparente lentitud del proceso legal. Además, se vio sorprendida al enfrentar una acusación legal por parte de las vecinas involucradas en el conflicto.
Agencia / Vox Populi Noticias.























