Ciudad de México / Redacción.-
Los empresarios en México han presentado una solicitud de adaptación de cinco a ocho años para la implementación de la propuesta de reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales. Esta petición incluye la flexibilidad en la elección de los días de descanso obligatorio, lo que permitiría que no sean necesariamente los tradicionales sábados y domingos.
La iniciativa para reducir la jornada laboral fue presentada por la diputada Susana Prieto, con el objetivo de disminuir las horas de trabajo de 48 a 40 por semana y establecer dos días de descanso obligatorio, en contraste con el único día contemplado actualmente por la Constitución.
A pesar de que la reforma podría ser discutida y posiblemente aprobada durante el período ordinario de sesiones de la Cámara de Diputados, el legislador Tereso Medina asegura que se debatirá la gradualidad en su aplicación. Esto surge después de que Jorge Romero Herrera, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, expresara que era “prácticamente imposible” que la reforma estuviera lista para su aprobación este año.
El objetivo es lograr la aprobación de la reforma antes del 15 de diciembre, fecha de finalización del período de sesiones; sin embargo, se señala la incertidumbre sobre si se contará con el tiempo necesario para su aprobación en el Senado y en las legislaturas estatales.
El proceso de aprobación también considerará las opiniones expresadas durante el Parlamento Abierto, donde se evidenciaron posturas divergentes entre el sector empresarial y obrero. A pesar de los esfuerzos declarados por la Cámara de Diputados, se destaca la dificultad potencial para obtener la aprobación en la Cámara de origen, la Cámara revisora y las 17 legislaturas estatales. La propuesta de reducción de la jornada laboral sigue siendo un tema de debate clave en el Congreso mexicano, con diversos actores interesados en su resultado final.
Agencias / Vox Populi Noticias






















