Ciudad de México / Redacción.-
Un nuevo informe revela que México enfrenta una preocupante proliferación de armas de fuego procedentes de Estados Unidos, con al menos 13 armas por cada 100 habitantes en el país. La investigación titulada “Armas de Fuego en México: Hacia una Política Integral” destaca la falta de datos actualizados sobre la disponibilidad de armas en territorio mexicano, lo que dificulta la elaboración de políticas públicas eficaces para abordar esta creciente problemática.
Según datos de un estudio realizado por la Universidad de San Diego, entre los años 2010 y 2012 ingresaron anualmente al menos 253,000 artefactos de este tipo desde Estados Unidos a México. La asociación civil México Unido contra la Delincuencia advierte que actualmente hay aproximadamente 16.8 millones de armas de fuego en manos de civiles mexicanos, lo que equivale a 13 armas por cada 100 habitantes.
A pesar de que esta tasa es significativamente menor que la de países como Estados Unidos, donde es de 120.5, yemen con 52.8, y Serbia con 39.1, la presencia de armas de fuego en México sigue siendo alarmante debido a su impacto en la comisión de delitos. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 67 por ciento de los 33,287 homicidios registrados en 2022 fueron perpetrados con armas de fuego, lo que significa que 7 de cada 10 homicidios en el país involucraron el uso de estos artefactos.
Además, de los 14.6 millones de delitos registrados el año pasado en los que la víctima estuvo presente, el 22.8 por ciento de los perpetradores portaban un arma de fuego. La Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de los Estados Unidos (ATF) informó que el 68.4 por ciento de las armas de fuego decomisadas en México y rastreadas fueron comercializadas desde territorio estadounidense.
Este tráfico ilícito de armas se lleva a cabo a través de prestanombres, personas sin antecedentes penales que adquieren armas en nombre de otros que podrían tener dificultades para pasar una verificación. Las redes de tráfico se benefician de la falta de regulación en las tiendas que las comercializan, ya que no están obligadas a reportar compras sospechosas y no tienen límites en la cantidad que pueden vender.
Además, factores como el robo de 380,000 armas de fuego en Estados Unidos cada año, la baja inspección de armerías por parte de la ATF, y la existencia de 78,000 licenciatarios que pueden vender armas en el país norteamericano contribuyen al problema. El informe también señala que el vencimiento en 2004 de la prohibición federal de la comercialización de rifles de asalto de 1994 ha favorecido el tráfico ilícito de armas en la región.
Agencias / Vox Populi Noticias






















