El caso del agente especial Enrique “Kiki” Camarena volvió a salir a la luz este lunes de la mano del director de la DEA, Terrance Cole, quien afirmó durante una conferencia de prensa en Pennsylvania que el crimen ocurrió bajo el amparo de la corrupción oficial en México.
Durante el encuentro con medios, enfocado principalmente en los resultados contra el tráfico de fentanilo, el titular de la agencia antidrogas llamó a respaldar la “Semana del Listón Rojo”. Esta iniciativa rinde homenaje a Camarena, el agente encubierto que fue secuestrado, torturado y asesinado el 9 de febrero de 1985 por órdenes de Rafael Caro Quintero, líder del desaparecido Cártel de Guadalajara.
Al referirse a estos hechos, Cole fue directo sobre el contexto institucional de la época:
“Camarena fue capturado, torturado y asesinado en México bajo la corrupción de las autoridades mexicanas a principios de los 80”.
Actualmente, Caro Quintero permanece recluido en Nueva York tras su entrega por parte de las autoridades mexicanas. El pasado 14 de octubre, el capo compareció en una audiencia destinada a revisar posibles acuerdos que eviten llegar a juicio.
Caso “Kiki” Camarena: Terrance Cole recuerda su asesinato
Aunque el pacto formal todavía no se concreta, trascendió que las conversaciones registran avances significativos. De no prosperar un arreglo, el llamado “narco de narcos” enfrenta cargos que conllevan una condena a cadena perpetua.
Cole también detalló las medidas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump contra las estructuras a las que cataloga como Organizaciones Terroristas Extranjeras. En ese sentido, puntualizó que las autoridades estadounidenses van tras cada eslabón de la cadena delictiva:
Del mismo modo, aseguró que EU está:
“Persiguiendo proveedores, laboratorios, redes transporte, lavadores y liderazgo, en México, Colombia, China y Centroamérica”.
Para terminar, respecto al alcance de estas operaciones en el exterior y la protección interna, el director de la agencia agregó:
“Siempre cuidaremos a nuestros ciudadanos”, aseguró Cole.
Añadiendo:
“Protegeremos y defenderemos la seguridad nacional del gran estado de Pensilvania y de estos grandes Estados Unidos (…) ya sea que se encuentren en Colombia, México o Centroamérica, la DEA los perseguirá. Estamos aquí para proteger a nuestros ciudadanos bajo el estado de derecho establecido por nuestra Constitución, y no tenemos reparos en afirmarlo”.
























