Matamoros, Tamaulipas, enfrenta un desafío significativo en su capacidad para atraer inversiones, —una preocupación que ha resonado profundamente en el empresariado local—. Oscar Farías García, presidente de CANACINTRA, ha expresado su inquietud ante la creciente falta de interés de los inversionistas en la ciudad.
“La industria en general tiene muchos miedos, muchas preocupaciones. Debemos ser claros y honestos, muchos industriales están preocupados porque Matamoros, en particular, dejó de ser un atractivo para la inversión”, destacó Farías García, subrayando los altos costos operativos, el incremento en el salario mínimo y las complejidades burocráticas que obstaculizan la obtención de permisos y licencias.
Farías García señaló también el prolongado proceso para establecer nuevas maquiladoras. Ya que puede llevar hasta un año, —añadiendo una carga financiera adicional para las empresas que deben mantener una nave industrial rentada durante este período—.
Matamoros dejó de ser un atractivo inversionista

Ante esta realidad desalentadora, el Presidente de CANACINTRA sugiere la exploración de nuevas áreas y alternativas viables fuera de Matamoros. Puesto que actualmente hay poca o ninguna atracción por invertir en la ciudad fronteriza.
Además, —la migración de empresas hacia otras regiones del país debido a estas condiciones está contribuyendo al estancamiento económico de Matamoros—, que ha visto disminuir su crecimiento en los últimos tiempos.
“A pesar de las condiciones económicas a nivel nacional, hemos visto que nuevas empresas han llegado, incluso, a Tamaulipas. Pero, en particular, Matamoros no es un atractivo en estos momentos”, concluyó Farías García.
La ciudad se encuentra ahora ante el desafío urgente de revitalizar su atractivo para la inversión y promover un crecimiento económico sostenido, —lo que requerirá esfuerzos concertados y estratégicos por parte del sector empresarial y las autoridades locales—.























