El comienzo de la Cuaresma empezó con el Miércoles de Ceniza en Ciudad Victoria. Con una misa matutina en la catedral que reunió a una multitud de fieles. La iglesia abrió sus puertas a las 7:30 de la mañana. Para dar paso a una jornada de reflexión y renovación espiritual, en la que también se llevó a cabo la tradicional imposición de cenizas.
La Iglesia católica da inicio a un tiempo de preparación y arrepentimiento que culminará con la celebración de la Pascua. Los creyentes son llamados a fortalecer su fe mediante la oración, el ayuno y la penitencia, durante 40 días, recordando el sacrificio y la enseñanza de Jesús.
Miércoles de Ceniza en Ciudad Victoria: la comunidad católica se congrega para iniciar la Cuaresma
El significado de este tiempo litúrgico fue explicado durante la misa. Resaltando que la Cuaresma es una oportunidad para “configurar el interior del corazón” a través de tres elementos fundamentales, inspirados en las enseñanzas del Evangelio. Así lo recalcó el obispo de la diócesis de Victoria, Óscar Efraín Tamez, durante la misa de Miércoles de Ceniza en Ciudad Victoria.
“La imposición de las cenizas nos propone tres elementos que están inspirados en el norte, que son del mismo Jesús, tres elementos que no deben ser a diferencia de la ceniza, es un signo público”.
Destacó que el ayuno es clave en este proceso, ya que permite una introspección profunda para reconocer la necesidad de conversión. Ese ayuno se fortalece con la experiencia de la oración que se descubre la voluntad de Dios. Pero que también da la esperanza de un estilo de vida nuevo, un estilo de vida diferente, marcado por el evangelio y el ejercicio de la caridad, que es la virtud de seguir al servicio de los demás.

Sobre el ayuno, enfatizó su importancia en este Miércoles de Ceniza en Ciudad Victoria, como el primer paso en el camino de la transformación espiritual. El elemento más importante dijo que es el ayuno, es el más importante. Por qué el proceso de conversión tiene que empezar por el interior, hacer y realizar un proceso, experimentar el hambre ‘que me haga voltear hacia arriba, descubrir que necesito a Dios’, mencionó el obispo.
La Cuaresma es una tradición con raíces en los primeros siglos del cristianismo, cuando se estableció como un periodo de meditación previo a la Pascua. Este tiempo simboliza los 40 días que Jesús pasó en el desierto antes de iniciar su misión pública, iniciándose con el Miércoles de Ceniza en Ciudad Victoria. En la actualidad, sigue siendo una etapa clave para la comunidad católica, que se prepara para la Semana Santa con un corazón renovado y una fe fortalecida.
Por Lupita Domínguez González























