Para enfrentar los retos que deja la violencia del crimen organizado. La Iglesia Católica decidió poner manos a la obra en Matamoros. Con el curso “Fortalecimiento de Capacidades de Negociación en Sacerdotes y Agentes”, reunió a 40 sacerdotes y 30 laicos de distintas diócesis del país. Durante el encuentro, el obispo Andrés Lira Rugarcia fue claro en su mensaje:
“Quien no tiene paz consigo mismo no puede estar en paz con los demás, y eso se refleja a veces en distintos niveles de violencia, desde el hogar hasta la sociedad”.
La iniciativa fue impulsada por la Conferencia del Episcopado Mexicano y otras organizaciones. Enfocadas en la reconstrucción del tejido social. Desde la Diócesis de Matamoros, el padre Guadalupe Barbosa, vicario episcopal de pastoral, también formó parte de esta jornada.
“Estamos trabajando en el nuevo plan diocesano de pastoral y hemos considerado clave el tema de construcción de paz”.
La violencia no se resuelve sola. Hace falta un esfuerzo colectivo entre autoridades, sociedad civil y comunidad para sanar heridas y fortalecer los lazos comunitarios. Así lo expreso de forma contundente el obispo de la Iglesia Católica en Matamoros.
Por Jorge Capetillo























