Maribel Guardia ha estado bajo los reflectores en las últimas semanas, no solo por rumores sobre su vida personal, sino también por la forma en que vive su duelo tras la pérdida de su hijo, Julián Figueroa.
La actriz y cantante sigue compartiendo momentos profundamente emotivos sobre este proceso que, a poco más de dos años, aún marca su vida.
Julián, hijo de Maribel y del recordado Joan Sebastian, falleció el 9 de abril de 2023 a los 27 años, víctima de un infarto agudo. Su partida fue un golpe inesperado para el medio artístico, ya que él también había comenzado una carrera en la música regional mexicana. Maribel ha recordado ese día con claridad y mucha emoción:
“Julián cuando murió, estaba con sus ojitos cerrados, en paz, con la piernita cruzada y no olía mal”.
Maribel Guardia habla de la espiritual que tiene con su hijo Julián Figueroa
Durante un reciente encuentro con la prensa, la actriz sorprendió al confesar que aún mantiene una conexión con su hijo. Según explicó, percibe su presencia de manera espiritual, algo que le ha dado consuelo en medio del dolor:
“Todo el tiempo tengo una gran comunicación con mi hijo, es increíble cómo se manifiesta de muchas maneras, créanmelo, es impresionante”, expresó con la voz entrecortada.
Aunque no dio detalles sobre cómo se manifiestan esas señales, Maribel dejó entrever que ha vivido experiencias que interpreta como mensajes de Julián. Sus seguidores, conmovidos por sus palabras, ven en ella a una madre que ha encontrado en la espiritualidad una forma de sobrellevar la ausencia.
Respecto al fallecimiento de Julián, Guardia ha sido clara en desmentir cualquier versión que no coincida con el dictamen oficial. Confirmó que el parte médico indicó infarto agudo al miocardio y fibrilación ventricular, sin señales de violencia. También reconoció que su hijo había tenido problemas con las adicciones, pero no señaló que eso tuviera relación directa con su muerte. Dejó claro que las causas fueron naturales, como se estableció en su acta de defunción.
En medio del dolor, Maribel continúa compartiendo su experiencia, mostrando que el amor entre madre e hijo puede seguir vivo, incluso más allá de la vida.























