El magistrado Gilberto Bátiz García asumió la presidencia de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) con un mensaje claro: poner fin a los conflictos internos, aplicar la austeridad y garantizar sentencias que aporten estabilidad y gobernabilidad al país.
El chiapaneco estará al frente del órgano hasta octubre de 2027, periodo en el que deberá calificar la próxima elección de la Cámara de Diputados. En su toma de protesta, lo acompañaron seis de nueve ministros, cuatro consejeros electorales, magistrados regionales y representantes de partidos políticos. También asistió Pablo Gómez, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral.
Su antecesora, Mónica Soto, participó de forma virtual debido a que se encuentra en Paraguay en una reunión de la Asociación de Magistradas Electorales de las Américas. Tampoco acudió la presidenta del INE, Guadalupe Taddei.
En este sentido, Bátiz presentó cinco ejes que guiarán su mandato. El primero, dijo, será una “colegialidad funcional” que respete la pluralidad de visiones.
“Un Tribunal dividido, un Tribunal puesto en polarización, incluso mediática, no sirve a México. Pretendo, desde esta responsabilidad, ser el catalizador de soluciones y no un generador de conflicto”, expresó.
Gilberto Bátiz asume presidencia del TEPJF; busca estabilidad
El magistrado —reconoció— que el Tribunal ha enfrentado momentos que pusieron a prueba su independencia y cohesión; prometió decisiones que fortalezcan la estabilidad democrática. A su vez, recordando que la democracia mexicana es frágil y necesita de mucho cuidado.
“Las juezas y los jueces constitucionales, muchos de nosotros aquí somos, debemos también tener una obligación jurídica, una responsabilidad republicana, conducirnos con una visión de estado que permita la transmisión del poder de una forma legal, legítima y sin conflictos”, afirmó.
Bátiz también anunció un reajuste administrativo enfocado en la racionalidad del gasto, sin comprometer la independencia del Tribunal.
“Revisaremos con responsabilidad los ajustes presupuestales que fortalezcan la racionalidad del gasto, esto sí, sin comprometer la independencia de las instituciones, porque también la independencia se protege con estabilidad institucional”, explicó.
Además, señaló que la justicia electoral debe acercarse a la ciudadanía recorriendo el territorio y considerando las diferencias sociales y culturales del país.
“Las reglas podrán ser las mismas, pero las condiciones sociales son distintas”, subrayó.
—Asimismo—, durante la ceremonia, el presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, respaldó a los nuevos integrantes del Poder Judicial y reconoció que aún existen resistencias a la consolidación de los derechos democráticos.
“Aún se presentan resistencias, simulaciones e intentos por revertir el ejercicio de esos derechos. Hoy también hay una sana pluralidad y convivencia democrática en México, pero siempre sujeta a presiones y a la búsqueda de mantener viejos privilegios y a desplazar al pueblo del centro de la toma de decisiones”, señaló.























