En pleno proceso de licitación para definir quién producirá la credencial de elector hasta mayo de 2031, el Instituto Nacional Electoral (INE) salió a explicar cómo busca blindar este procedimiento ante señalamientos públicos.
Subrayó que la competencia entre distintos consorcios y la publicación del calendario de etapas son parte de la estrategia para dar certeza al proceso.
“La participación plural de empresas y el calendario público de hitos blindan el proceso frente a cualquier especulación”, aseguró.
En esta licitación, tres consorcios presentaron ofertas que van de 54.2 a 59.9 millones de dólares para encargarse de la producción de la credencial. En el que se perfila como el contrato más grande que se ha otorgado para esta identificación.
Uno de los participantes es Cosmocolor, del empresario Jorge Kahwagi Gastine y su hijo, el exdiputado federal del PVEM, Jorge Kahwagi Macari, en asociación con Talleres Gráficos de México (TGM), órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación, que presentó una propuesta por 55.6 millones de dólares.
Actualmente, TGM ya imprime las boletas electorales, pero asumir la producción de las credenciales implicaría tener acceso al Registro Federal de Electores.
El INE también afirmó que la fabricación del plástico para las credenciales está garantizada durante la etapa de transición hacia el nuevo ciclo de producción. Esto luego de que algunas consejerías advirtieron que el retraso en la contratación podría atrasar la entrega de micas a la ciudadanía.
INE asegura transparencia en licitación para nueva credencial de elector
En un comunicado, el árbitro electoral señaló que la información sobre el contrato vigente y sus convenios modificatorios es pública. Además, que esto permite mantener ordenado el cambio al nuevo esquema sin afectar a las personas que requieren el documento.
El Instituto recalcó que cada decisión técnica y administrativa se toma con sustento. Asegurando el bajo mecanismos de transparencia, mediante órganos colegiados y actas que documentan el proceso.
“El INE cuenta con planeación de continuidad a cargo de la Dirección Ejecutiva del Registro Federal Electoral (DERFE) y con información pública sobre el contrato vigente (INE/056/2019) y sus convenios modificatorios, lo que permite ordenar la transición hacia el nuevo ciclo de producción sin afectar la prestación del servicio a la ciudadanía”, afirmó.
“El INE reitera que este procedimiento se conduce bajo estándares de máxima transparencia, con órganos colegiados, actas y justificaciones que documentan cada decisión técnica y administrativa”.
En días recientes, y a propuesta de la consejera Carla Humphrey, la Comisión del Registro Federal de Electores aprobó pedir un informe detallado al Comité de Licitaciones sobre el motivo del retraso en el proceso de contratación.
Humphrey ha señalado que entre sus colegas hay preocupación por las condiciones en las que se está llevando a cabo la licitación de la credencial de elector y por las inconformidades que se han manifestado, al advertir que podría configurarse un proceso “a modo” que favorezca a una empresa en particular.
El consejero Arturo Castillo también había pedido un análisis de riesgos en caso de que se atrasara el contrato o la licitación se declarara desierta. Ante la posibilidad de que se afecte el inicio de la producción de las credenciales.


























