La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) concluyó su periodo de sesiones en medio de posturas encontradas y mensajes claros sobre el rumbo que, aseguran, está tomando el máximo tribunal del país, con sentencias que buscan ir más allá de la letra estricta de la ley.
Durante una reunión previa con reporteros, el ministro presidente Hugo Aguilar señaló que existe una exigencia social evidente hacia el Poder Judicial.
“Allá fuera hay sed y demanda de justicia real”, dijo.
Más adelante, afirmó que el espíritu de la reforma judicial puede marcar una diferencia en el futuro de la Corte.
“Si nosotros logramos mantener el motor que animó la reforma (judicial) podríamos pensar que sentamos las bases para tener una Corte distinta, una Corte comprometida con la justicia de a pie, con la justicia real”, agregó.
Aunque las ministras Lenia Batres y Yasmín Esquivel no acudieron a ese encuentro con la fuente, ambas participaron en el cierre formal de sesiones en el pleno. Batres lo hizo vía remota y Esquivel estuvo presente de manera física.
En su intervención, Batres destacó lo que consideró un cambio en la independencia del tribunal.
“Estamos satisfechos con el papel que está asumiendo esta Corte en términos de independencia, fundamentalmente la independencia que no había tenido hasta ahora, que es con los grupos económicamente fuertes de nuestro País”, dijo.
La ministra, conocida como la “ministra del pueblo”, sostuvo que la Constitución obliga a un tipo de imparcialidad distinta, enfocada en los sectores más vulnerables.
“En algunos casos nos obliga a una imparcialidad en realidad matizada, porque nos obliga a preferir a determinados sectores sociales, que son justamente los vulnerables”, sostuvo.
Irving Espinosa, exmagistrado de la Ciudad de México, fue aún más directo al criticar a la Corte anterior y al discurso que, dijo, normalizó la corrupción durante años.
“Durante mucho tiempo, el discurso público normalizó conductas de corrupción tanto en el sector público como en el sector privado. Se entendía que es México, quien no transa no avanza, se puede robar, pero hay que salpicar, entre otras frases aberrantes que trataban de señalar las conductas de corrupción como inscritas en el ADN de las y los mexicanos. Este discurso generó el empobrecimiento de millones de personas, deuda pública, dispendio y excesos inaceptables”, expuso.
También subrayó la relevancia internacional del nuevo modelo judicial.
“Debemos separar claramente el poder económico del poder político, y más aún, del poder judicial (…). Los ojos del mundo están puestos en nuestro desempeño. Es inédito una Judicatura electa en su totalidad por vía de voto directo, libre, universal y secreto. Eso en sí mismo es un ejercicio de democracia sin precedentes”.
SCJN concluye periodo de sesiones; volverá el 5 de enero
Por su parte, Yasmín Esquivel insistió en que las decisiones del pleno se han tomado con independencia de criterio.
“Todas y todos debemos estar satisfechos de haber garantizado la vigencia del Estado de Derecho con certidumbre jurídica que es el mayor sustento de la prosperidad económica y por necesaria consecuencia uno de los ejes del bienestar social”, dijo.
El cierre de sesiones, que se extenderá hasta el 5 de enero, también dejó ver las diferencias internas. Batres celebró la creación de nuevos criterios en cerca de 50 sesiones realizadas desde el 1 de septiembre.
“Nos da mucho gusto empezar a generar criterios que son, que no tienen precedente, sobre las personas con discapacidad”, aseguró.
Sin embargo, Esquivel respondió que no ha habido cambios en ese sentido.
“Se llevó a cabo una audiencia pública para escuchar a personas con alguna discapacidad, no se han cambiado los criterios para definir la consulta de personas con discapacidad y además, como ellos lo han señalado, nada sobre nosotros, sin nosotros, así será, así se respetará como se ha venido llevando a cabo en los precedentes de este alto tribunal”, dijo.
Sobre el trabajo del pleno, Giovanni Figueroa detalló que cerca del 60 % de los proyectos fueron ratificados, el 23 por ciento modificados y el 17 por ciento rechazados.
“Esto muestra que el Pleno no opera como una instancia meramente confirmatoria, sino como un órgano deliberativo vigoroso”, comentó.
Finalmente, el ministro Arístides Guerrero planteó la necesidad de que la Corte acerque su lenguaje a la ciudadanía.
“(Debemos) ser los simplistas del Siglo 21 como lo fue en su momento Ignacio Ramírez”, dijo.
Al cierre de la sesión asistieron nueve ministros. Solo Estela Ríos y Sara Irene Herrerías no emitieron discurso ni participaron en la reunión previa.























