En enero de 2024, el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto que reforma la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Con ese cambio, se produjo un aumento en el reconocimiento oficial de la violencia vicaria en Tamaulipas y a nivel federal.
Ahora bien, en Tamaulipas el tema vuelve a encender alertas. La directora del Instituto de la Mujer, Marcia Benavides Villafranca, informó que en 2025 aumentaron los casos atendidos.
De acuerdo con la funcionaria, durante el último año se atienden y se da seguimiento a 16 expedientes ligados a este tipo de agresión. Por lo mismo, dijo, el Instituto de la Mujer y el DIF Tamaulipas reforzaron los refugios. La intención es responder a escenarios de violencia extrema. Asimismo, se busca proteger a las víctimas y también a sus hijas e hijos.
Benavides Villafranca explicó que la violencia vicaria es violencia de género. En ella, el agresor, sea pareja o expareja, usa a hijas, hijos o personas cercanas para lastimar emocionalmente a la mujer.
“A través de la sustracción de menores, la manipulación emocional o la obstrucción de la convivencia, el objetivo final es someter, amenazar o dañar a la madre”.
Pese a que el reconocimiento legal avanza, todavía no existe una tipificación uniforme en la legislación nacional. Sin embargo, ya se reportan casos judiciales que han marcado precedente en estados como Coahuila.
Por su parte, la directora recordó que el empuje principal ha venido de colectivos de madres protectoras. Ellas buscan frenar el uso de las hijas e hijos como “objetos” para dañar a las mujeres.
Por Enrique Jonguitud Blanco























