Aunque la idea de que las jornadas sumarán una hora extra parezca un escenario de ciencia ficción, la ciencia confirma cambios reales. Investigaciones respaldadas por la NASA detallan que la rotación de la Tierra se está volviendo más pausada. Aunque a una velocidad casi imperceptible para los humanos.
Esta situación no se debe a un motivo único, sino que resulta de una intrincada combinación entre fenómenos de la naturaleza y el impacto reciente del cambio climático. Factores como la influencia lunar, las mareas y el movimiento de los océanos han modificado la duración del día durante milenios.
Rotación de la Tierra: ¿La jornada terrestre dura exactamente 24 horas?
En realidad, el tiempo que tarda la rotación de la Tierra sobre su propio eje no es uniforme. La velocidad de rotación fluctúa debido a las corrientes de aire y la dinámica interna. Creando un desfase entre la hora de los astros y la de los relojes atómicos.
Para mantener la precisión en los relojes más exactos del mundo, organismos internacionales aplican los llamados “segundos intercalares”. De hecho, no se añadirá ningún segundo extra al cierre de junio de 2026. Basándose en las mediciones actuales del movimiento terrestre. Así lo confirmó el Observatorio Naval de EE.UU.
La Luna: el freno natural de nuestro mundo
La Luna ha funcionado como el principal moderador de la rotación de la Tierra a lo largo de millones de años. La atracción de la Luna produce una fricción permanente en el planeta al movilizar de forma ininterrumpida las aguas de los océanos. Esa cifra se traduce en un alargamiento de la jornada de aproximadamente 2.4 milisegundos cada cien años.
Científicos han logrado reconstruir esta historia mediante el estudio de eclipses registrados desde el año 720 antes de Cristo. Existe un constante “tira y afloja” entre la Luna y los efectos atmosféricos del Sol que impide que la velocidad de rotación sea estable.

El impacto del calentamiento global en la física del planeta
Una de las revelaciones más determinantes de la NASA asocia la pérdida de los glaciares polares con esta alteración en el planeta. Al perderse el hielo en los extremos, el agua se redistribuye hacia el ecuador, alterando la masa del globo.
La agencia espacial compara este proceso con una patinadora artística. Al extender los brazos (o desplazar el agua hacia el centro del planeta), la velocidad de giro de la rotación de la Tierra disminuye. Desde el año 2000, este factor climático ha añadido 1.33 milisegundos por siglo a la duración del día. Cifra que podría duplicarse para finales de este siglo si las emisiones continúan aumentando.
Rotación de la Tierra: ¿Tendremos pronto días de 25 horas?
Es vital precisar que esta transformación no se manifestará de manera inmediata. El planteamiento de que los días alcancen las 25 horas de duración representa una estimación científica. La cual está proyectada a tiempos geológicos sumamente extensos. Siguiendo el paso actual, se requerirían aproximadamente 200 millones de años para que la jornada terrestre se prolongue una hora más. Así lo aseguran estimaciones de la Comisión Europea.
La relevancia de los milisegundos en la era tecnológica
Para un ciudadano común, este incremento es imperceptible; no obstante, para el funcionamiento de la tecnología de vanguardia, resulta un factor determinante. Herramientas como el GPS, las redes de comunicación y el seguimiento por satélite requieren una coordinación temporal exacta para funcionar.
Aparte de ser un dato curioso, este suceso representa una evidencia tangible de que el planeta atraviesa transformaciones de fondo. Las alteraciones climáticas no solo afectan el nivel del mar. También han desplazado el eje de rotación de la Tierra terrestre unos 10 metros en los últimos 120 años. Demostrando la fragilidad y conexión de todos los sistemas del planeta.























