La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) validó las reformas que entregan a la Secretaría de la Defensa Nacional tareas de vigilancia del espacio aéreo mexicano.
Además, el pleno del alto tribunal también avaló la extinción de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero.
La decisión fue tomada por unanimidad, luego de revisar los señalamientos presentados por diputados federales y senadores.
Los legisladores argumentaban posibles violaciones al procedimiento legislativo. También advertían que ampliar facultades al Ejército podía contravenir el carácter civil de la seguridad pública.
SCJN avala control a Sedena del espacio aéreo mexicano
Sin embargo, el presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, rechazó esos planteamientos. Señaló que la vigilancia del espacio aéreo forma parte de las obligaciones del Estado.
“El resguardo del espacio aéreo mexicano está bien abordado en la reforma, es más allá de una facultad hasta una obligación del Estado, porque tiene que ver con la soberanía y la seguridad nacional”.
En la misma línea, la ministra Lenia Batres Guadarrama sostuvo que las reformas son constitucionales.
“Las reformas a distintas leyes que establecieron mecanismos de coordinación entre la Defensa y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para realizar tareas de vigilancia y protección, intercepción, búsqueda y salvamento de aeronaves, así como para prevenir operaciones ilícitas en el espacio aéreo, también son constitucionales. Estas atribuciones, se ajustan al artículo 129 constitucional, que permite al órgano legislativo definir funciones de las Fuerzas Armadas en tiempos de paz y son congruentes con los criterios nacionales e internacionales que reconoce la posibilidad de participación militar en tareas de seguridad pública, siempre que sea extraordinaria, subordinada, regulada y fiscalizada”.
Batres Guadarrama agregó que el decreto no afecta el carácter civil de la seguridad pública. Tampoco vulnera el principio de progresividad de los derechos humanos.
De acuerdo con su postura, las funciones otorgadas a la Sedena se limitan a proteger el espacio aéreo. Por ello, no representan una restricción directa de derechos fundamentales ni reducen la protección ya reconocida.























