Nissan Motor Corporation ha puesto en marcha un plan de reducción de costos para los vehículos que fabrica en México. El objetivo de la automotriz es claro: amortiguar el impacto económico que representan los aranceles al introducir estos autos en el mercado de Estados Unidos, según confirmó la propia empresa este miércoles.
El contexto no es sencillo. Mientras avanzan las negociaciones para renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Nissan ya se está viendo afectada por un arancel del 25 por ciento en el mercado estadounidense. Esto representa un golpe importante para la firma. Considerando que los modelos ensamblados en tierras mexicanas equivalen a más de un tercio de sus ventas en Estados Unidos durante el año pasado.
“Estos aranceles están dificultando la venta de parte de la gama que importamos desde México”, afirmó el director ejecutivo de Nissan, Iván Espinosa a Bloomberg.
Nissan Motor Corporation plantea un plan de reducción en México
A pesar de que la compañía ya movió parte de su producción para quedar menos expuesta a estos impuestos. Decidió mantener en México la fabricación de sus modelos de gama básica —como el compacto Nissan Sentra y el crossover Kicks— para seguir aprovechando los costos laborales competitivos del país.
“Teniendo en cuenta la presión que sufre hoy en día el mercado estadounidense en términos de asequibilidad, vemos que, potencialmente, algunos de los compradores podrían pasarse a este tipo de vehículos, por lo que estamos trabajando con ahínco para hacerlos más competitivos”, reiteró el CEO de Nissan.
Para mantener esa competitividad, Espinosa no descarta la opción de extender su alianza histórica con la firma china Dongfeng Motor Group.
“Gran parte de los futuros estándares del sector los están marcando hoy en día algunos de los actores chinos”, concluyó.























