En términos prácticos, una persona que vive en una ciudad de la entidad necesitó 2 mil 562 pesos al mes para cubrir su canasta alimentaria, mientras que en el medio rural el monto se situó en mil 910 pesos, mediciones que sirven de guía para conocer qué tan accesible es la alimentación elemental.
La canasta básica en Tamaulipas registra un mayor costo mensual durante agosto
La afectación económica se resiente con mayor fuerza en aquellos hogares que deben usar la mayor parte de su sueldo solo para comer. Este encarecimiento anual estuvo impulsado principalmente por comer y beber fuera de casa, así como por las compras de cebolla y papa.
Entre los principales factores que impulsaron el encarecimiento destacan las comidas y bebidas consumidas fuera de casa. Así como el aumento en los precios de la cebolla y la papa.
El informe del INEGI identifica estos tres rubros, en ese mismo orden, como los que más contribuyeron al incremento anual de la canasta alimentaria. Tanto en las ciudades como en las localidades rurales.
En las ciudades, donde habita el grueso de los tamaulipecos, el alza anual de 4.5 por ciento en los alimentos rebasó el comportamiento de la inflación general del mes de agosto, la cual fue de 3.3 por ciento.

La presión al bolsillo no se limita a la comida. La Línea de Pobreza por Ingresos, que además de la canasta alimentaria incluye otros bienes y servicios indispensables, avanzó 3.9 por ciento anual en el entorno urbano y 3.6 por ciento en el campo.
Para Tamaulipas, estas mediciones del INEGI sirven para dimensionar el peso real que tiene el alza de precios en las familias. Sobre todo al aproximarse el cierre de año, una época donde los gastos cotidianos suelen incrementarse.
Por Enrique Jonguitud Blanco























